Visitar el Palau de la Música Catalana es sumergirse de lleno en la magia de la arquitectura modernista. Sus salas repletas de decoración y simbología bien merecen una mirada concienzuda.
No es necesario asistir a un concierto para disfrutar de la belleza de esta auténtica joya del modernismo en Barcelona. Es posible disfrutar de la historia y los detalles del edificio a través de una visita guiada al Palau de la Música Catalana. ES lo que hicimos nosotros la última vez que estuvimos y nos encantó la experiencia. Es posible escoger la visita en diferentes idiomas, según horario.

Durante una hora pudimos disfrutar de adentrarnos de la historia, la arquitectura y cada uno de los detalles de este edificio diseñado por Lluís Domenech i Montaner.
El Palau de la Música Catalana es un edificio modernista ubicado en pleno centro de Barcelona, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Este edificio nació con la función de dar cabida alOrfeó Català.
Un poco de historia
Por si no lo conocéis, el Orfeó Català es una agrupación coral que nació en el s. XIX, concretamente en 1891. Esta entidad fue creciendo, con los años, llegando a convertirse en un referente de la música catalana.
Llegó un momento en que la coral necesitó una auditorio propio para dar cabida a sus integrantes. Y aquí es dónde se encuentra el origen del Palau de la Música Catalana. El edificio ocupó un terreno en el que antiguamente se alzaba una iglesia. La obra fue financiada mediante donaciones particulares.
Se le encargo el proyecto a Lluís Domenech i Montaner que construyó el Palau dotándolo de su esencia hecha de naturaleza, historia y catalanidad. La estructura del Palau se ha mantenido prácticamente intacta hasta nuestros días, a excepción de algún cambio de suelo, mejoras en la acústica o modernas instalaciones de aire acondicionado para adaptarlo a nuestra época.
El Palau de la Música, una obra maestra de LLuís Domenech i Montaner
Durante el recorrido guiado pudimos descubrir diversos espacios del edificio. Cada uno con su propia personalidad y función.
Sala de ensayos del Orfeó català
La sala de ensayos del Orfeó català es muy curiosa ya que ocupa el mismo espacio que el escenario de la sala principal. Además, se encuentra exactamente debajo del mismo.
El suelo y las gradas son de madera y contrastan con la puerta de entrada con grandes vidrieras decoradas y columnas adornadas con cerámica en tonos multicolores en las que predominan los motivos florales y las referencias a la naturaleza.

Es una sala, que aunque no goza de la suntuosidad de la sala de conciertos, si que es un espacio muy acogedor en el que se desarrollan pequeños conciertos.
| Dato curioso Os recomiendo, cuando visitéis la sala de ensayos, que os fijéis bien en esos detalles, las fotografías, decoraciones y especialmente en el suelo. Es en el suelo dónde se encuentra la primera que se puso en la edificación del Palau de la música catalana. |
Foyer
El foyer es la antesala a la sala de ensayos del Orfeó. Funciona como bar-cafetería, pero también tiene espacio suficiente para realizar audiciones. Contiene una isla central con la cafetería y numerosas mesas. Es un espacio muy agradable para tomar algo, independientemente de que se asista a algún concierto.
El Foyer se caracteriza por contar con sendas arcadas de ladrillo profusamente decoradas con elementos cerámicos. Además del color del ladrillo, predominan los tonos verdes, amarillos y rosados. Es un punto de partida ideal para descubrir la majestuosidad del edificio.

Posteriormente nos dirigimos a la sala Lluís Millet para ello subimos por una escalera señorial de mármol en la que se aprecian balconadas curvas (la simulación de movimiento es típica del modernismo). Tampoco debéis perder detalle de los forjados de la barandilla, de la citada escalera, que se encuentran cubiertos de vidrio, aportando un resultado sumamente original.
Sala Lluís Millet
La sala Lluís Millet es una sala amplia y luminosa que da a una galería columnada. Personalmente, la galería me pareció espectacular. La galería es un balcón abierto al exterior por este motivo la podéis ver desde la calle. A pesar de ello, os garantizo que pasear entre esas columnas, totalmente revestidas de cerámica, proporciona una agradable sensación que no se puede explicar.

El interior de la sala Lluís Millet cuenta con enormes ventanales profusamente decorados, en estilo modernista, predominan los motivos florales.
En el interior de la sala, cuidadosamente dispuestos, podemos observar varios bustos entre los que se destaca el del maestro Millet, el fundador del Orfeó català y a quién está dedicada la sala.
La sala de conciertos
No os engaño si os digo que encontraréis pocas salas de conciertos en el mundo que destillen la magia de la de el Palau de la Música Catalana. Repleta de adornos, bustos, simbología, esculturas, mosaico, trencadís…vidrieras iluminadas.
Está todo pensado al mínimo detalle, no solo para transmitir la grandeza de la decoración, sino para que esté dotada de la mejor ventilación, acústica y luz.
| En la parte superior de la sala nos sorprende una vidriera en la que predominan los tonos amarillos emula al sol. Desde los laterales multitud de girasoles, que adornan sendas coronas miran hacia ese sol que preside el techo del Palau. A mi parecer es una idea simplemente perfecta. |
Pero no es solo el sol y los girasoles lo que Domenech y Montaner intentó emular en el Palau de la Música. Nos podemos fijar en los detalles para encontrar elementos heráldicos, banderas catalana y detalles que nos hablan, por si mismos, de la historia de Barcelona.
Predominan en los techos las flores, cada una con su propio significado. Caballos alados parecen contemplar el escenario desde el gallinero, los bustos de Wagner y Beethoven, a ambos lados de la escena. Las nueve musas nos inspiran en el mismo escenario evocando músicas del mundo…

Si no habéis estado nunca en el Palau de la música os sorprenderá totalmente el despliegue de elementos que encontrareis la sala. Os recomiendo dejaos llevar y captar cada uno de los detalles. Aquí,no hay nada forma o estructura que no simbolice o evoque algo. Os lo podría describir pero lo mejor es estar allí y disfrutar de los descubrimientos in situ.
En la sala de conciertos todo es original.Lo único que fue importado fue el órgano que procede de Alemania y también se compró con donaciones particulares.
La Fachada
La fachada del Palau de la Música Catalana preludia lo que vamos a encontrar en su interior. Se destacan las formas sinuosas del edificio.
En el primer piso la colorida galería de columnas adornadas con mosaicos ( de la que os he hablado con anterioridad. A pie de calle las 2 grandes columnas donde antiguamente se ubicaban las taquillas. Así como una tercera que era un acceso a la sala de conciertos.
En la fachada también podemos observar bustos de músicos de gran tamaño: Palestrina, Bach, Bethoveen , Wagner..
Seguro que os llamará la atención una escultura que se erige en una de las esquinas. Se trata del grupo escultórico titulado: La cançó popular catalana (la canción popular catalana) que debemos al escultor Miquel Blay.

En ella aparecen diversos personajes, en forma piramidal la corona el mismísimo San Jordi, seguido de la figura de la música representada en una mujer de un mascarón de proa.
En la base personajes diversos: marineros, campesinos, niños simbolizando que la música es algo que concierne a todos.
Si habéis llegado hasta aquí os habréis dado cuenta que la visita al Palau de la Música Catalana es un imprescindible tanto si estáis de paso por Barcelona como si vivís aquí. Domenech i Montaner su arquitecto es uno de los máximos exponentes del modernismo en Catalunya y en el Palau de la Música Catalana su genio luce en todo su esplendor.
Lo que necesitas saber para visitar el Palau de la Música
- Existen varias modalidades de visita: por libre, guiada, con audioguía, con sesión de fotos, combinada con el Hospital de Santa Creu i Sant Pau. Podéis consultar los precios en la web. De forma orientativa: la visita por libre cuesta 18 € y la guiada (opción que hice y os recomiendo) 22 €
- También podéis consultar el programa de conciertos.
- Os recomiendo reservar con antelación.
- Según el día, si no hay nada montado, con la visita guíada se puede acceder al escenario.
Cómo llegar al Palau de la Música
- Os recomiendo llegar en transporte público.
- Se encuentra a tan solo 10 minutos andando desde la Plaza Cataluña. si venís en tren.
- También os va perfecta la parada de metro de Pl. Urquinaona
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