Juan Pablo II, que en su momento fue arzobispo de Cracovia, acostumbraba a decir que Cracovia se grababa en el corazón. Estoy segura que quien visita esta ciudad, situada al sur de Polonia, llevará para siempre su impronta grabada en el corazón.
Y es que Cracovia guarda en su interior la esencia más pura de la cultura polaca. En Cracovia podemos empaparnos de la belleza de su arquitectura, desconectar en sus amplios espacios verdes, adentrarnos en los momentos más oscuros de la Segunda Guerra Mundial, descubrir su gastronomía o fundirnos con sus habitantes en los tradicionales bares de leche.
Y hablando de tradiciones, Cracovia sigue fiel a sus tradiciones centenarias: en Semana Santa se puede disfrutar de su colorido mercado de Pascua, al igual que en Navidad. Cracovia es una ciudad en la que sus iglesias y sinagogas nos hablan del fervor religioso de sus habitantes.
Tabla de contenidos
Propuesta de itinerario para viajar a Cracovia
El casco antiguo de Cracovia no es excesivamente grande, aun combinándolo con la colina de Wawel. Sin embargo, hay otros barrios que ver en Cracovia. Es por este motivo que no te recomiendo verla en 1 día. Necesitarás como mínimo 2 o 3. Si a estos le añades algunas excursiones por los alrededores, como Auschwitz, Zakopane o las famosas minas de sal, por lo menos necesitarás 5 días.
A continuación te dejo un itinerario recomendado con aquello que he considerado más relevante. Te será muy útil si estás pensando hacer una escapada a Cracovia y alrededores. Puedes modificarlo a tu manera. Este es un itinerario que he preparado con la idea de que te puedas organizar los días. Espero que te sirva de inspiración:

La colina de Wawel, un imprescindible en Cracovia
No veo mejor lugar para empezar a conocer Cracovia que la colina de Wawel. Se trata de un pequeño cerro situado a unos 15 minutos andando desde la Plaza del Mercado. En la colina encontraréis, además de bonitos jardines, un conjunto monumental en el que se destaca:
- La Catedral
- El Castillo
- La Cueva del Dragón
La Catedral de Wawel
Sin duda, el edificio de Cracovia que más me impresionó. Quedé prendadísima de su arquitectura, constituida por una amalgama de edificios en diferentes estilos y colores que ofrecían al conjunto una sensación de ordenado caos.
Y precisamente esa amalgama de estilos se debe a que, a pesar de que es una catedral gótica, se han ido añadiendo partes en estilos renacentistas, barrocos e incluso más modernas. Resulta muy interesante el contraste de los colores llamativos de sus paredes con las cúpulas doradas en las alas laterales.
El interior se puede visitar adquiriendo un ticket. Si vais a rezar, podéis entrar, pero no os dejarán ver las criptas en las que están enterrados los reyes y otras de las maravillas que esconde.

Palacio Real de Wawel
Era la residencia de los reyes de Polonia, fue construido en el s. XI, pero a lo largo de los siglos ha sufrido profundas modificaciones. Si no queréis comprar tickets para la visita al interior, cosa que no os recomiendo porque es precioso, lo que podéis hacer de forma gratuita es visitar el patio central del palacio.
En cuanto a la cueva del dragón es una cueva que lleva desde la colina al río Vístula. Sin embargo, en temporada media está cerrada y no abren hasta finales de abril.
Casco viejo, algo que ver en Cracovia
El casco antiguo es otro de los protagonistas de tu viaje a Cracovia. Mi consejo es que te alojes cerca para vivir plenamente su animación, tanto de día como de noche. El eje central del casco antiguo de Cracovia es, sin duda, la Plaza del Mercado, donde encontrarás numerosos edificios históricos.
Los elementos más importantes son:
- La Catedral
- Torre del Ayuntamiento
- Lonja de los Paños
- Iglesias
- Barrio universitario
- Puerta de San Florián
- Parque Planty
Basílica de Santa María
Esta iglesia es la que preside la Plaza del Mercado. Es de estilo gótico. Tiene algunas curiosidades, como por ejemplo: que sus dos torres no son simétricas, que tiene un cuchillo colgado que habla de turbias historias, o que las horas en punto las marca un trompetista.
¿Os estáis preguntando porqué un trompetista sustituye al sonido de las campanas? ¡Será la única de estas leyendas que os voy a contar! Las demás, ya que os he picado la curiosidad, descubridlas vosotros mismos cuando estéis de escapada en Cracovia.
| Un trompetista que marca las horas en la iglesia de Santa María Curiosamente, el sonido de la trompeta se para abruptamente. Para conocer la historia hemos de retroceder hasta el s. XIII, cuando fue un músico el que dió la alarma sobre la invasión mongola. Se cuenta que el músico fue abatido por una flecha, de ahí que la melodía se detenga de golpe. |

Lonja de los Paños
Presidiendo la Plaza del Mercado tenemos un edificio de planta rectangular, bordeado por una galería porticada. Es un edificio singular que, tal y como su nombre indica, antiguamente fue un mercado de telas. Actualmente, en su interior todo son tiendas de souvenirs en las que abundan los productos hechos con ámbar. Merece la pena entrar y disfrutar de su arquitectura, aún conserva la decoración del techo y las lámparas.
| Top secret: Si subís a la primera planta de la Lonja de los Paños, encontraréis una terracita desde la que disfrutar de las vistas a la Plaza de Mercado. Si lo tuyo son las vistas, también puedes subir a una de las torres de la iglesia de Santa María. |

Torre del Ayuntamiento
Es la única que se conserva del antiguo Ayuntamiento. Originalmente era en estilo gótico, pero se reconstruyó en el s. XVII. Vale la pena pararse a contemplar la riqueza de la decoración de esta torre de planta cuadrada.

Iglesias
Cerca de la Plaza del Mercado hay muchas iglesias, cada una con sus propias características y personalidad, no puedo decir que haya alguna que no sea bonita. Os invito a recrearos en ellas, entrad a las que podáis, eso sí, cuidado con el tema de las fotos y el turisteo en el interior, porque ahí la gente va a rezar, siempre desde el respeto. Os confieso que personalmente hice pocas fotos en los interiores porque me daba un poco de corte, ya que la gente en su interior se veía muy devota.
Me encantó la iglesia de San Pedro y San Pablo. Más que la iglesia en sí, las esculturas que se encuentran en la parte delantera. En su interior vimos que se celebraban conciertos.

Puerta de San Florián y parque Planty
Se trata de una torre de estilo gótico en la que predominan los tonos rojizos de piedra de granito. Era una de las torres defensivas de la ciudad. También es la puerta por la que accedían los reyes para dirigirse a la colina de Wawel, pasando por la calle Real. Cuando crucéis la puerta, os encontraréis con otro edificio interesante: la Barbacana.
Tras la puerta también encontramos el parque Planty, una zona de espacios verdes, que rodea el perímetro del centro, donde locales y foráneos salen a pasear.

El Ghetto judío, Podgorze, y los escenarios de la lista de Schindler
En el Ghetto judío de Podgorze hay algunos lugares que no os podéis perder:
- La Plaza de los Héroes
- Los restos del Muro del Ghetto
- La farmacia del Águila
- El Museo de Schindler
Restos del Muro del Ghetto de Cracovia
Cuando se formó el ghetto de Cracovia se rodeó de murallas, para que sus habitantes no pudieran escapar. Tan solo habían 4 posibles salidas del ghetto y estas estaban estrechamente vigiladas.
De lo que fue el muro, que envolvía el gueto, hoy quedan unas pocas paredes como testimonio mudo de lo que allí sucedió. Tenéis que buscar los restos en cualquiera de estas dos calles: Lwowska y en Limanowskiego.
Se encuentran a poca distancia de la Plaza de los Héroes. Para que os hagáis una idea de lo que es el tamaño del ghetto, os diré que:
En el barrio de Podgorze vivían unas 3000 personas. En cuanto los nazis enviaron a todos los judíos de Cracovia al ghetto, la población llegó a 15.000. ¿Os podéis imaginar las condiciones de hacinamiento en las que vivía la pobre gente?.

Plaza de los Héroes
La Plaza de los Héroes es una enorme plaza en la que actualmente se ha colocado un monumento formado por varias sillas de metal. También se la conoce como plaza de las sillas. Seguro que os estáis preguntando qué tiene de especial esta plaza, o ¿me equivoco? Os cuento:
Originariamente era una plaza en la que se celebraba el mercado. Con la llegada de la Segunda Guerra Mundial y la agrupación de los judíos en el recinto amurallado del Ghetto, esta plaza sirvió para escoger los destinos de sus habitantes. Los dividían según la capacidad para trabajar. Así, se seleccionaba a aquellos que iban a deportar y los que continuarían en el Ghetto.
La plaza en sí, a nivel arquitectónico, no tiene nada especial, únicamente os aconsejo ir por el significado histórico y el memorial hecho arte.
Si estáis en la Plaza de los Héroes, no os perdáis la visita a la farmacia del Águila.
La farmacia del Águila. Apteka pod Orlem
En las guerras sale a la luz lo peor del ser humano, pero, por suerte, hay quien saca lo mejor de sí, y es capaz de arriesgar su propia vida para no cerrar los ojos ante las injusticias. Este fue el caso de Tadeusz Pankiewicz y los 3 trabajadores de su farmacia.
Tadeusz era el propietario de una farmacia en el barrio en el que estamos: Podgorze. Cuando se creó el ghetto, el farmacéutico, considerado de “raza aria”, fue invitado a dejar el barrio y trasladar la farmacia. Sin embargo, este se negó a abandonar el negocio que había fundado su padre.
Desde su farmacia, Tadeusz Pankiewicz, junto a otra farmacéutica, Irena Droździkowska, y dos estudiantes de farmacia, ayudó a cientos de habitantes del ghetto a escapar. Además, les proporcionaba tintes de pelo para ocultar canas, pociones para dormir, y permitia que se reunieran en su local…
La farmacia auténtica se quemó en los años 60; actualmente está toda replicada. En esta farmacia musealizada se nos cuenta la Historia a través de documentos, audiovisuales, fotografías, periódicos, ropas, o medicamentos de la época. Lo mejor es que todo se puede abrir y tocar. Así, si abres un armario te puedes encontrar con un video explicando alguna historia, réplicas de documentos en el despacho, los medicamentos que se despachaban, el abrigo en el perchero e infinidad de botes y fórmulas…
La entrada cuesta 5 € y la podéis adquirir en el propio establecimiento. También os sirve la Cracovia Card, ya que se incluye entre los lugares que se pueden visitar en Cracovia.
Y al igual que el farmacéutico de la farmacia del Aguila, hubo otro personaje que ejerció su labor humanitaria con los habitantes del Ghetto: se trata de Oskar Schindler, al que, quien más quien menos, conoce gracias a la peli de Spielberg “La Lista de Schindler”.

Fábrica Emalia de Oskar Schindler
Creo que ya conocéis de sobra la historia de Schindler y su famosa lista, y para no alargarme me centraré en lo que es la visita a la Fábrica Schindler.
Justo el día antes de ir, hablando con una señora española que conocimos en Cracovia, esta nos decía que no valía mucho la pena, que no había mucha cosa de Schindler y sus trabajadores, que era más de Historia y que no le había gustado. A juzgar por sus palabras entramos con pocas expectativas y ¡por suerte! nos sorprendió gratamente.
En realidad lo que es el edificio de la fábrica se ha convertido en un Museo de la Historia de la época. Tiene 3 plantas museizadas.
La visita se divide en tres partes bien diferenciadas:
- Antes de la Guerra
- Durante la Guerra
- Después de la Guerra

La visita nos permite hacer un repaso por la historia de este periodo en Cracovia. Contiene numerosas recreaciones y elementos que nos ponen en situación y nos sumergen de lleno en la época. Fotografías, objetos, tanto de la vida cotidiana como uniformes y armamento.
Encontramos salas totalmente recreadas: incluso un vagón de tranvía o un tanque se exponen allí. En el interior están montados, desde la sala de una estación a un trocito de campo de concentración. Hay algunos elementos interactivos y nos hicimos una idea muy visual del periodo. Os lo recomiendo con los ojos cerrados. Aunque, ya véis que para gustos, colores.
Optamos por hacer una visita por libre y junto a la entrada adquirimos una guía en español por 24 zl polacos, lo que vienen a ser unos 6 euros.
Si queréis comprar las entradas online para la visita libre, las tenéis que adquirir con mucha antelación. Pero si no lo conseguís, no os preocupéis, que en la taquilla es probable que las encontréis, a no ser que estéis en plena temporada alta.
Eso sí, os aconsejo madrugar y estar allí a primera hora, porque desde las 9 se forman colas.
Qué ver en Kazimierz, el barrio judío de Cracovia
Al barrio judío se puede llegar perfectamente andando desde el centro. La distancia desde el centro histórico hasta el barrio de Kazimierz es aproximadamente de 15 minutos.
En este barrio habitaban numerosos judíos antes de que los encerraran en el ghetto, de ahí que se conserven algunas sinagogas y dos cementerios.
Actualmente es un barrio colorido y turístico en el que es un placer dar un paseo o pararse a tomar algo en alguna de sus terrazas. Los puntos de interés se encuentran bastante cercanos entre sí. Entre lo más destacado que podéis ver en el barrio judío de Kazimierz está:
- Plaza Nueva (Plac Nowy)
- Sinagogas: Vieja (Stara Synagoga), Tempel.
- Sinagoga Remuh y cementerio viejo
- Cementerio nuevo

La Plaza Nueva
Es una curiosa plaza estructurada con un mercado circular en su centro; la arquitectura de esta plaza es muy llamativa y en ella cabe destacar el ambiente de bares y pubs. Se trata de una zona muy acogedora en Cracovia.
Si queréis probar la típica zapiekanka, que es media barra de pan con diversos ingredientes por encima, estáis en el lugar idóneo para ello.
Sinagoga Remuh y cementerio viejo
La Sinagoga Remuh es una de las más visitadas de Kazimierz. Lo mejor es, que además de disfrutar del interior de la sinagoga, esta tiene adosado en el propio recinto de la sinagoga el cementerio viejo. El cementerio viejo es quizá el principal atractivo, ya que la sinagoga en sí es bastante sobria.
Los cementerios judíos siempre me han parecido especialmente atractivos, pero en los del barrio de Kazimierz las piedras hablan casi por sí mismas ya que encierran una historia detrás.
| Durante la 2ª Guerra Mundial los nazis destruyeron el cementerio y reutilizaron las lápidas para construir caminos (lo podéis ver recreado en una de las escenas de “La Lista de Schindler”). Una de las pocas lápidas que respetaron fue la del rabino Remuh. Cuando terminó la guerra, las lápidas se devolvieron al cementerio, aunque muchas se perdieron, fruto de ello muchas aparecen rotas. |
Si no queréis entrar a la Sinagoga Remuh porque viajáis low cost, a 5 minutos tenéis el cementerio nuevo que se erigió en 1800 cuando el de Remuh se empezaba a quedar pequeño, os permitirá haceros una idea de lo que ocurrió, la entrada es gratuíta y es muy interesante.
Nowa Huta, una ruta alternativa a las turísticas
Si tenéis tiempo, Nowa Huta es una forma de conocer como era la vida en Cracovia durante la época comunista. Es un barrio que se sitúa a unos 8 Km. del Centro de Cracovia. Está muy bien comunicado, tanto en bus como en tranvía.
El barrio de Nowa Huta se creó en torno a una fábrica de acero. La arquitectura es un claro exponente del modelo soviético. Lo conforman enormes hileras de edificios grises,de formas rectilíneas en los que prevalece el sentido práctico al estético.
Pero, además de edificios grises, si algo caracteriza a Nowa Huta son las amplias avenidas y los numerosos espacios ajardinados. Es curioso el contraste entre la líneas rectas que prevalecen en los edificios y las arboledas.

Por otra parte, Nowa Huta es un barrio repleto de Historia y refleja el sentir polaco. Ya os he comentado que el fervor religioso es algo muy pronunciado entre los habitantes de Cracovia; pues ahora os contaré un detalle muy curioso entre comunismo y religión:
| Habíamos quedado en que los habitantes de Cracovia son muy religiosos. Pues bien, durante el período comunista no dejaron de lado sus creencias. Por ello, a mediados del s. XX, los habitantes de Nowa Huta protagonizaron importantes manifestaciones violentas reivindicando una iglesia para rezar en su propio barrio. Para muchos era un problema desplazarse, cada domingo, los 8 km que los separaban del centro de Cracovia. Finalmente vieron cumplidos sus deseos y se construyó la iglesia de Nuestra Señora Reina de Polonia. Como dato curioso, la primera misa que se ofició, bajo una cruz dónde se quería erigir la iglesia, fue a cargo de Karol Wojtyla, el que se convertiría en papa Juan Pablo II. |
Y ¿qué puedes ver en tu visita Nowa Huta?
- La Plaza Central
- Casa de Cultura
- Museo de Nowa Huta
- Museo militar
- Lago de Nowa Huta

La Plaza Central
Es una plaza enorme, rodeada de tráfico y los edificios más bonitos del barrio de Nowa Huta. Tenéis que parar en ella porque será aquí dónde tendréis que bajar, tanto si llegáis en bus como en tranvía.
La parte central está ajardinada y antiguamente allí se erigía una estatua de Lenin.
Muy cerca de la Plaza Central tenéis la Casa de Cultura y el Museo de Nowa Huta
La Casa de Cultura y el Museo
La Casa de Cultura es un edificio amplio y moderno al que se puede entrar gratuitamente . Aquí podéis disfrutar de algunas exposiciones temporales. También se realizan conciertos y diversos actos culturales.
Saliendo de la Casa de Cultura me llamó la atención el hecho de que hay estacionados una fila de coloridos Food Trucks donde podéis hacer una comida rápida.

Muy cerca se encuentra el Museo de Nowa Huta, el edificio antiguamente fue un cine y su fondo se centra en la época comunista. Cuenta con exposiciones temporales y sin duda el atractivo principal es un búnker de la época soviética.
A 20 minutos andando desde la Plaza Central encontramos otro museo, un museo militar. Es famoso el tanque auténtico estacionado en la misma acera. El museo está cerrado, parece que permanentemente.
Semana Santa en Cracovia, la Plaza del Mercado se llena de color
Como os he avanzado, en Cracovia hay mucha tradición de celebrar la Pascua. Aproximadamente una semana antes de Semana Santa abre sus puertas el mercado de Pascua.
El marco no puede ser más bonito, ya que el mercado se celebra en la Plaza del Mercado, el centro neurálgico de la ciudad.

La Plaza del Mercado se llena de puestos y casetas de madera decorados con motivos de Pascua: huevos, pollitos, conejitos. Aquí se pueden adquirir cerámicas típicas de la zona, recuerdos, flores, galletas para regalar, figuras de cristal y todo lo que os podáis imaginar.
Además, abundan los puestos de comida. A muy buen precio podéis encontrar recetas de gastronomía polaca, todo tipo de sopas, platos de carne, panes, pierogi e incluso platos de pasta. En definitiva, es perfecto si queréis cenar allí.
Auschwitz
Si estás en Cracovia, es un lugar al que tienes que ir. Nos guste o no, Auschwitz sigue en pie como testimonio de memoria histórica. Esa memoria histórica que nos manda el mensaje del horror de las guerras y la necesidad de que no se repitan hechos como estos.
Debo reconocer que estuve dudando si ir o no ir, no es una excursión lúdica pero invita a la reflexión.
Podéis ir por libre o en viaje organizado. En un principio queríamos ir por libre, pero como no encontramos entradas, decidimos coger una excursión con Get Tour Guide y muy bien. Visitamos los dos campos: el de Auschwitz y el de Auschwitz-Birkenau.
Por la mañana hicimos Birkenau, un campo enorme con barracones que llegan al horizonte. Allí nos hicimos una idea de lo que era la vida allí, si se puede llamar vida.
Es un recorrido que transcurre íntegramente en el exterior, vemos los vagones, las vías de tren, los crematorios y cámaras de gas, que quedaron destruidos, y un monumento a las víctimas.

Después fuimos a Auschwitz en unos buses lanzadera, que pasan con frecuencia. El campo se encuentra a unos 10 minutos en el bus. Allí comimos en un restaurante self-service que está en el propio campo.
Tuvimos que esperar para hacer la visita hasta que abrieron, las 4. Cerraban a las 6, y reconozco que nos fue un poco justo de tiempo. Os recomiendo hacer cola con antelación, porque las colas que se hacen para entrar son enormes. Nosotros nos pusimos a las 3 a hacer cola y fuimos de los primeros en entrar.
Esta parte de la visita se nos hizo a todos los asistentes mucho más dura, ya que en los diversos barracones hay exposiciones con los restos de maletas, zapatos, cabellos, fotografías, explicaciones,…
Elementos que nos hacen poner nombre a algunas de las innumerables víctimas de holocausto. No lo vais a pasar bien; os advierto que la piel se eriza, el corazón se encoge… y a pesar de la numerosa afluencia de público, la visita se hace desde el mayor respeto.
Así como el museo de Schindler lo podéis adaptar para ir con niños, Auschwitz no (había algunos) Personalmente siempre he sido partidaria de explicar la historia a los niños adaptándola a medida, pero en este caso no lo encuentro adecuado. Si vais con niños, podéis variar el itinerario y disfrutar de la naturaleza en familia en las montañas de Zakopane.
Zakopane
Si viajas con niños y te apetece naturaleza, considera hacer una excursión a Zakopane, en las montañas Tatra. Allí encontraréis rutas fáciles, con paisajes bonitos, teleféricos divertidos para subir y disfrutar de la naturaleza . Por otra parte, hay parques y actividades dirigidas a los peques. Podréis probar la comida típica de la zona, que suele gustar a toda la familia.
Es perfecto para disfrutar del aire libre saludable en la montaña. En invierno en Zakopane hay muy buenas pistas para esquiar. Zakopane es otro de los imprescindibles si viajáis a Cracovia. Se encuentra 1 hora en coche aproximadamente.
Las minas de sal de Bochnia, una alternativa low cost a Wieliczka
En un principio queríamos visitar las minas de sal más conocidas, las de Wieliczka. Sin embargo, esas minas de sal están bastante masificadas,.
Los que me conocéis sabéis que me encanta buscar alternativas, ya que me incomodan los lugares excesivamente llenos y las colas. Así que, investigando, descubrí las minas más antiguas de Polonia: las minas de sal de Bochnia.
Bajamos a 240 m en el subsuelo, en un ascensor de rejilla. Pudimos hacer un recorrido en el tren minero. La visita transcurrió avanzando entre galerías y pasadizos. Nos empapamos de los diferentes aparatos y técnicas para la extracción de sal.

También nos maravillaron los relieves y esculturas de sal y alucinamos al descubrir la suntuosa capilla con candelabros de sal, figuras, e incluso un púlpito esculpido en sal. Terminamos la visita en un recinto gigantesco que incluso tenía pistas deportivas, además de tienda, restaurante,… donde estuvimos media hora.
Había gente, pero sin alcanzar el nivel de Wieliczka, y el precio de la entrada por un recorrido similar era de 15 €. Aproximadamente la mitad.
| Si queréis descubrir las minas de sal de Bochnia no dejéis de leer este post: Minas de Sal de Bochnia vs Wieliczka |
Comer en Cracovia
Hay muchas especialidades de comida polaca que tenéis que probar, sí o sí, en vuestro viaje a Cracovia.
Sin duda, el plato estrella son los Pierogi, una especie de ravioli rellenos de carne, queso u otros alimentos. Nosotros los degustamos en un pequeño bar cerca de la Plaza del Mercado, Pod Aniolkami Bistrot. A pesar de estar tan céntrico, éramos los únicos turistas. Los pierogi eran caseros y un plato costaba unos 6€ al cambio.

Otra cosa que abunda son las sopas, generalmente llevan tropezones o pasta, y son contundentes, supongo que para aportar calorías a los fríos inviernos de Polonia. Se consume mucho la de champiñones, la sopa agria (żurek), de tomate y la de remolacha, personalmente esta última no me gustó nada.
También se estila mucho la carne empanada.
Y para merendar, os recomiendo los paczki, que son como unos donuts rellenos de mermelada u otros ingredientes, muy típicos. De hecho, hay dulces polacos muy buenos.
Por toda Cracovia encontramos puestos callejeros que venden una especie de panes típicos.
Los bares de leche, lugares para retroceder en el tiempo
Los famosos Bares de Leche (Bar Mleczny) son como una cápsula del tiempo, ¡te transportan a la Polonia comunista! Eran comedores populares subsidiados por el estado, donde la gente podía comer platos sencillos y nutritivos a precios muy bajos.
Podéis encontrar diferentes bares de leche repartidos entre los barrios de Cracovia; lo mejor es que se ha conseguido mantener su esencia y algunos de ellos siguen dando servicio a gente local. La decoración es bastante simple, generalmente se tiene que hacer cola para pedir, aunque van rápido. En el menú, platos tradicionales polacos a precios muy económicos. ¡Es una forma genial de probar la cocina local sin gastar mucho!, aunque no esperéis maravillas.
En un Bar Mleczny no esperes lujos ni un servicio de restaurante. Aquí pides en el mostrador, buscas tu mesa y cuando terminas, dejas los platos en la ventanilla preparada para ello. Os recomiendo mirar lo que hacen los demás comensales, ya que a lo mejor hay que dejar la bandeja en un sitio, tirar el papel y el plato en otro sitio.

| Nuestra experiencia en un auténtico Bar de Leche (Bar Mleczny) polaco Queríamos probar la experiencia de comer en un Bar de Leche (Bar Mleczny). Buscábamos una vivencia real y queríamos sumergirnos de lleno en el ambiente local y ¡lo conseguimos! En primer lugar, nos alejamos del centro, y especialmente de los lugares que rezaban Milky Bar en vez de Mleczny. Para ello, aprovechamos nuestra visita al barrio comunista de Nowa Huta. En principio íbamos con la idea de comer en Stylowa, pero acabamos en uno de los bares de leche más emblemáticos de Cracovia: Bar Central Mleczny Entramos temprano, sobre la 1 del mediodía. Había una larga cola de gente, nos recordaba más a un comedor social que a un restaurante. El ambiente era sobrio y práctico, y poca decoración. Las mesas, sencillas, y en el local se destacaban ventanas, como las de cocina americana, donde se encontraba la cocina y el personal que atendía. Por supuesto, no había nada en inglés, tampoco lo entendían. No nos funcionó la opción del Google Lens, porque había demasiadas columnas de letras en el cartel de los menús. Así que, hicimos la foto de un plato de los que estaba comiendo la gente y señalamos. Para pedir la sopa de remolacha lo busque en el DeepL y pronuncié como a mí me suena la fonética polaca. La mujer me entendió a la primera, ¡no me lo podía creer! Las bebidas estaban a la vista (no sirven nada que contenga alcohol), así que continuamos pidiendo por signos. OMG, lo conseguimos. Alucinamos con el precio: 4 platos combinados con chucrut, puré de patatas y pescado rebozado; una sopa de setas, otra de remolacha y 4 zumos con frutas dentro nos costó 80 zt polacos un total aproximado de 20 €. La comida era sencilla, pero fue una experiencia sumamente enriquecedora. |
Dónde dormir en Cracovia
La oferta para pernoctar es amplia, podéis encontrar alojamiento para todos los gustos y colores. Nosotros optamos por un apartamento en pleno centro: The Angels Apartments Krakow Old Town.
Este alojamiento es muy recomendable. Se trata de un piso antiguo totalmente renovado, a 5 minutos de la Plaza del Mercado. Las llaves se recogen por código. Tiene todo lo necesario para una estancia perfecta. A pocos metros tenemos supermercados, bares de desayuno, restaurantes o establecimientos de comida rápida. Tenía una cama de matrimonio y un sofá cama. La relación calidad-precio es buena. Estaba todo limpio y bien cuidado.

Lo que debes saber antes de viajar a Cracovia
- El idioma es el polaco. Con la gente más joven, y en el centro, te podrás entender fácilmente en inglés. La gente mayor o de mediana edad generalmente solo habla en polaco.
- La moneda es el zloty polaco que viene a ser 0’23 € = 1 zl.
- Encontraréis numerosos sitios para comer. Si vais a los frecuentados por polacos, los precios son bastante bajos. Eso sí, los cafés son, más o menos, como aquí, o incluso más caros. Hemos llegado a pagar 5€ por un capuccino. Aunque siempre tenéis la opción del kawa, el café filtrado polaco, que sale muy económico. Aunque, si sois cafeteros, mejor pagad un poco más. El kawa es café de filtro, para mi gusto muy aguado.
- Hay una tarjeta turística Kraków Card, que te sirve para el transporte y diversas visitas. Comprueba con tu plan de viaje si te sale a cuenta.
- Te recomiendo llevar calzado cómodo. Aunque hay una buena red de transporte público, probablemente vas a caminar mucho.
- Cracovia nos dio la impresión de ser muy segura, aunque siempre es mejor prevenir por si acaso y cubrirse ante cualquier contratiempo. Nosotros fuimos con el seguro de viajes RACC. Si optáis por haceros el seguro, a través del enlace que os he dejado, obtendréis una bonificación de un 5% de descuento.
- Polonia pertenece a la UE, por lo tanto con el DNI será suficiente para viajar.
- Es una ciudad de mucha afluencia turística; si huyes de la masificación, evita la temporada alta. Nosotros estuvimos unos días de abril, antes de semana Santa, y muy bien (a excepción de Auschwitz o el museo Schindler que estaban muy llenos).
- Te recomiendo comprar las entradas de los lugares que quieres visitar con antelación.
- Si sois madrugadores como nosotros, estáis de suerte, porque algunas cafeterías abren a las 7 de la mañana.
- Si necesitáis comprar en el supermercado, os recomiendo la cadena de supermercados Zabka. Tienen buenos precios. Tienen también café y alguna comida rápida tipo perritos calientes o pizzas para llevar. Abren desde las 6 de la mañana a las 11 de la noche.
Cómo moverte en Cracovia
La mejor forma de moverte por Cracovia es en transporte público.
- Para desplazarnos dentro de la ciudad usamos tranvías y buses. El billete se puede comprar en las máquinas de las paradas. Pero si vas justo de tiempo, no te preocupes, porque en el interior de los tranvías hay máquinas expendedoras de billetes. En los buses también encontrarás máquinas. Solo admitían pago con tarjeta.
- A tener en cuenta: los billetes tienen una indicación de tiempo. Esos 20 minutos o lo que ponga es el tiempo que puede transcurrir desde que os habéis comprado el billete hasta que bajáis del transporte.
- Las frecuencias de paso de buses y tranvías son amplias
Si tienes pensado hacer excursiones por los alrededores, te sale a cuenta alquilar un coche.
- Si tienes la idea de alquilar un coche en Cracovia, te recomiendo que utilices Discover Cars. Una plataforma on line de comparación y reserva de coches de alquiler. Te Ahorrará tiempo, ya que en la página podrás comparar las diferentes opciones que ofrecen un gran número de agencias de alquiler de coches.
Cómo llegar a Cracovia
- Para llegar desde Barcelona a Cracovia, una de las compañías que operan es Wizz Air. También podéis encontrar vuelos con Ryanair. El aeropuerto de Cracovia se llama Juan Pablo II. También es probable que encontréis vuelos a Cracovia que os dejen en el aeropuerto de Katowice que os queda aproximadamente a 1 hora de Cracovia. Pero es fácil llegar de Katowice a Cracovia en tren o bus.
Cómo llegar a Cracovia desde el aeropuerto
Desde el aeropuerto de Cracovia tienes varias opciones para llegar a la ciudad:
- Tren: se toma en el mismo aeropuerto, en la estación de Kraków Balice. El trayecto dura aprox. 20 minutos y el billete cuesta unos 5 €. Te deja en la estación de Kraków Główny, a unos 20 minutos del casco antiguo de Cracovia.
- Bus: puedes tomar las líneas 200 o 300 para llegar a Cracovia
- Taxi: en Cracovia funcionan muy bien Bolt y Uber.
Que bien me Viene este artículo de Cracovia, tenemos muchas ganas de visitar la ciudad y los alrededores: Auschwitz y las minas de sal me parecen lugares imprescindibles. Nosotros lo combinaremos con un parque temático que hay por la zona.
Me encanta, tengo a Polonia en mi lista de viajes y aun no he ido, así que tomo buena nota de todo
Gracias
Cracovia es una ciudad que enamora desde el primer paseo por su casco antiguo. La Plaza del Mercado, el castillo de Wawel y el barrio judío de Kazimierz son paradas imprescindibles. Cada rincón tiene una historia que contar y siempre me quedo con ganas de descubrir más.
Buen posteo sobre Cracovia (que es uno de los pendientes europeos que hay) y con bastante info útil que sirve para una primera inmersión sobre la ciudad ¡saludos!
Cracovia es una maravilla. No nos cansamos de ir. Al igual que toda Polonia.
Has transmitido súper bien toda la esencia de la ciudad y sus alrededores. ¡¡Nos ha gustado mucho el post!!
Un saludo.