Estamos en Ontinyent, cuando, de repente aquel sonido agudo, un estruendo ensordecedor que bien se asemeja a un alarido humano. En las miradas brilla el pánico, en los músculos la tensión, en el estómago un nudo que encoge el alma. Cierro los ojos, apoyo mi espalda en el muro húmedo y frío y siento como ruge la aviación sobre nuestras cabezas…
Pero no, Ontinyent nunca fue bombardeado durante la guerra civil, a pesar de que numerosos factores la hacían de este municipio de la Comunitat Valenciana ( las industrias metalúrgicas, el hospital, y la proximidad de dos aeródromos militares republicanos hacían de Ontinyent el blanco perfecto. Y no, nunca he vivido esa etapa histórica. Lo que si es cierto es que podéis vivir un simulacro de bombardeo en las visitas guiadas, gratuitas, que organiza la Oficina de Turismo, por una muestra de los 11 refugios antiaéreos que se construyeron en este municipio.
Lo que sí es cierto, es que este municipio me conquistó totalmente por su pasado, por historias como la de las enfermeras belgas, por esa Virgen que preside la iglesia de Santa María cruzando los brazos en actitud de defensa y pocos amigos, por su gastronomía basada en los productos de la Terreta…Me enamoró con sus dolçainas y Albaes. Esas canciones que nos sacan una sonrisa y tocan la fibra a partes iguales. quedé prendada de las calles del centro: estrechas tranquilas, en las que nunca faltan los buenos días y una sonrisa cuando te cruzas con algún vecino.

Me admiré de su capacidad de lucha, y reinvención de lo que es un claro ejemplo el parque de las mamás belgas, que después de la Dana, del 2019, el espacio habitado transformó en un parque zona inundable, adaptándose a lo que nos espera en el cambio climático, dónde todo se superara y nadie corriera peligro.
Entre la historia y la actualidad, la tradición y la modernidad. ¿Os he picado la curiosidad? Pues atentos porque en este post os voy a contar todos los detalles para saber qué ver y hacer en Ontinyent y que lo disfrutéis tanto como nosotros.
Tabla de contenidos
Qué ver en Ontinyent
El centro histórico de Ontinyent cuenta con un rico Patrimonio. Si os gusta el turismo industrial, como a nosotros, veréis que conserva parte de su historia en algunas chimeneas, el museo textil, o el antiguo molino…Aunque la historia de Ontinyent se remonta muchos siglos más atrás.
Y es que, su ubicación privilegiada y el paso del cauce del rio Clariano, bajo un espectacular acantilado de rocas, hicieron que se establecieran allí antiguas civilizaciones.
Se ha constatado restos de habitage desde el período neolítico. En época romana este emplazamiento tuvo un carácter eminentemente rural, con la explotación de algunas villas. La más destacable es L’Altet de l’Asperilla.
Ya os podéis imaginar que, en aquella época, la tierra fértil, bañada por el sol del Mare Nostrum, invitaba a la producción de aceite y vino.
Sin embargo, cuando realmente se estableció un núcleo de población que podríamos calificar de urbano fue durante el periodo musulmán. De hecho, es en la lengua árabe donde se encuentra el origen del topónimo: Untinyân.

Fueron los musulmanes los que se establecieron en el lugar dónde hoy se ubica el núcleo histórico de Ontinyent.
Má adelante, durante la Reconquista Ontinyent alcanzó el título de Villa Real. Corría el año 1244 cuando Jaume I tomó la ciudad le otorgó las bases que le aportarían la importancia histórica:
- Lo primero, el hecho de que Ontinyent fuera Villa Real hacía que dependiera directamente del Rey y no de ningún señor feudal.
- Se ampliaron las murallas
- La ciudad se repobló con cristianos procedentes, en su mayoría, del Reino de Aragón.
Los primeros indicios del carácter textil de la ciudad los tenemos en la edad Media cuando los molinos hidráulicos aportaban la fuerza mecánica necesaria en los batanes, compactar los tejidos.
Aquí encontramos el origen de lo que ha definido el entorno urbano del Ontinyent que conocemos a día de hoy.
Palau de la Vila
Con tan solo cruzar el arco del Palau de la Vila te das cuenta del porte señorial de este edificio.
Como suele pasar el Palacio se erigió sobre una construcción musulmana:
- En los s. XII y XIII el espacio era ocupado por un Alcazar Andalusí.
- Más adelante, desde la Reconquista, el alcazar se transformó en Palacio Real, como os he comentado anteriormente. (XIII-XIV)
- Entre los s. XV a XVII pasó a manos de los Blasco
- En el s. XVIII se convirtió en Palau de los condes de Carlet y la Duquesa de Almodovar
- Llegado el s. XIX se dividió.
- Fue en el s. XX cuando pasó a manos del Ayuntamiento de Ontinyent hasta que entre los años 2008 y 2012 se rehabilitó y quedó tal y como lo disfrutamos actualmente.
La rehabilitación recuperó su pasado medieval y la estructura señorial que nos sorprende.

En la actualidad, el Palau de la Vila, se ha transformado en un espacio cultural. En su interior alberga el Museo de Gegants i Cabets (Gigantes y Cabezudos) de la ciudad y la oficina de turismo.
Los gigantes, cabets y bestias, que salen a la calle en las fiestas de la Purísima y el Corpus, los podéis encontrar en exposición permanente en el Palau de la Vila. Y, si algo me sorprendió de este museo es una de las bestias mitad león, tortuga y más.. Es la Taruga. Aunque del imaginario popular y os hablaré más adelante, cuando nos centremos en las fiestas.
Criptopórtico
Bajar al Criptopórtico produce una sensación de pensar, nunca había visto algo así. Criptopórticos hay muchos, pero con ventanales, vistas y campanas ya es otro cantar. En realidad, su función era la de sustentar el edificio. Pero merece la pena bajar para disfrutar de sus arcadas en su mayoría de medio punto.Si os estáis imaginando un criptopórtico cerrado y oscuro nada más lejos de la realidad.
Las arcadas son de mampostería. La solidez y color de la piedra nos envuelven y nos hacen disfrutar jugando con las perspectivas de las arcadas.Pero no es solo eso, ventanales enormes nos ofrecen la mejor cara del centro histórico. Pero, lo mejor es que, a todo ello, le acompaña un par de campanas con nombres e historia. En la denominada Petra se ve incluso el origen y el año de fabricación. Se descolgó del campanario para que se conservada alejada de las inclemencias del tiempo, que desgastaban y estropeaban esta campana histórica.

Ruta refugios antiaéreos
Tal y como he empezado este post ya os podéis imaginar que esta ruta por los refugios antiaéreos es super interesante. Fue una de aquellas cosas en las que mi curiosidad se activó al 100 %.
Es que Ontinyent fue ciudad de retaguardia, hasta alli acudian los Republicanos, huyendo de las tropas franquistas.
Y no solo esto, se construyeron nada menos que 11 refugios. Los motivos estaban claros: la potencia de la ciudad como punto industrial, 3 industrias metalúrgicas trabajando en la producción de armamento de guerra La creación del Hospital militar y más adelante las casas de acogida para más de 400 niños.

Además, otra historia en este periodo convulso nos llama la atención: la de las mamás belgas. En el refugio antiaereo de la antigua fábrica Tortosa y delgado,(uno de los dos musealizados para la visita en Ontinyent) nos recibe la reproducción de un cartel: una bandera republicana, una madre, con la mirada baja, un bebé en brazos y los aviones sobrevolando el espacio aéreo. En, lo que supongo idioma flamenco, unas frases pidiendo ayuda para los niños republicanos.
Más adelante diversas fotos colgadas en las paredes del refugio, me llama la atención un grupo de enfermeras, las mamás belgas, así las conocían en Ontinyent. Estas jóvenes llegaron en 1937 para ayudar como voluntarias en el hospital, muchas de origen judío y polaco que salieron desde Bélgica. Y que bien preparadas en su profesión convirtieron el Hospital en una institución eficiente. Es una buena muestra de la presencia de mujeres en las Brigadas Internacionales.
Tras la victoria franquista y la desmantelación del hospital regresaron a Francia y otros países europeos. Su condición de mujeres, antifascistas y algunas judías las pusieron en el punto de mira de la Gestapo. Algunas tuvieron un trágico final siendo deportadas a Auswith.

Es una visita gratuita. Tenéis la Info en la Oficina de Turismo de Ontinyent
El parque de las Mamás Belgas
Es un parque que refleja la capacidad de adaptación de este municipio valenciano. Y es que, a raíz de la Dana que causó tantos destrozos en el 2019. Se demolieron las viviendas afectadas y la zona se convirtió en un parque inundable. Se puso el foco en preveer la posibilidad de nuevas y más intensas danas a consecuencia del cambio climático.
El parque de las mamás belgas forma parte de la iniciativa“Riu Viu” promovida por el Ayuntamiento de Ontinyent, pensada para integrar el río Clariano en la vida de la ciudad y gracias a ello en el parque se organizan diversas actividades lúdicas y educativas.
Personalmente me parece una iniciativa genial, y ¿a vosotros?. La verdad es que no soy la única fan de esta iniciativa. Este proyecto ha recibido uno de los premios que son la cream de la cream de la arquitectura: el premio UIA 2030 Awards, en el que se ha valorado su sostenibilidad y la capacidad de salvar vidas.

Iglesia de Santa Maria
Antes de entrar en la Iglesia, sobre la puerta principal, protegida por una hornacina vemos a la Virgen María. Cuando estéis allí os invito a observar la imagen. Os encontraréis una Virgen cruzada de brazos. ¿Curioso, no? a mi me lo parece, y supongo que a muchos otros. Para darle una explicación “lógica”, a esta curiosa pose, cuenta la leyenda que la Virgen se plantó de esta guisa frente a la iglesia para no dejar entrar a los republicanos.
Pero, también desde el exterior el elemento que indiscutiblemente atraerá vuestras miradas es el campanario. Visible desde casi todos lo puntos de Ontinyent. No en vano, sus 71 m. de altura lo convierten en el más alto de la Comunidad Valenciana. Y para los amantes de las vistas os traigo una buena noticia. Se puede subir.
Por lo demás la de Santa Maria es una iglesia de estilo gótico valenciano. Fue construida sobre una antigua mezquita. Con el paso de los siglos ha sufrido numerosos cambios y restauraciones. Es curioso entrar, situarse en la nave principal y ver la mezcla de estilos combinados con armonía que muestran el paso de los siglos.

No os podéis perder:
- Pila bautismal florentina
- La capilla de la Purísima
- La Bovéda con la imágen de la Asunción
- Capilla de San josé
- Presbiterio
- Pilares helicoidales
- Sacrístia
- tabla de la Anunciación…

Y un último detalle que no os debéis pasar por alto: en el capanario 13 campanas, cada una bautizada con su propio nombre. Gracias a la Colla dels Campaners de Ontinyent se han recuperado los toques, vuelos y repiques tal y como se había hecho tradicionalmente, con fuerza manual.
Antiguas Chimeneas el legado de la industria
La Oficina de Turismo de Ontinyent organiza una ruta guiada que rinde homenaje al pasado industrial de la ciudad. La visita se centra en el auge textil y textil-borrero de finales del siglo XIX y principios del XX.
El itinerario propone un paseo urbano que conecta las imponentes chimeneas de ladrillo y de sección helicoidal que todavía quedan en pie. Actualmente, las chimeneas se ven ahí, como aisladas en medio de la nada, auténticas y gigantescas supervivientes, testigos mudos del patrimonio industrial de Ontinyent.
Durante el recorrido se visitan las chimeneas de :
- La chimenea de fábrica de Batistet (Tortosa i Delgado) —junto al refugio antiaéreo
- Chimenea de la alcoholera de Cambra Mollà o chimenea del Carril
- Chimenea de la fábrica de la Concepción
- Chimenea de la fábrica de ladrillos San Rafael
- Chimenea de la fábrica del Xango o el Tirador
Durante la visita descubrirás cómo la fuerza del vapor y el agua del río Clariano transformaron la economía y la vida de Ontinyent . Si os gusta el turismo industrial es una buena forma de entender cómo funcionaban las fábricas y como se desarrollaba la vida entorno a ellas.

Museo Textil, indagando en el Patrimonio industrial
El Museu Tèxtil de la Comunitat Valenciana, ubicado en Ontinyent, es el espacio definitivo para entender por qué esta ciudad, y toda la comarca de la Vall d’Albaida, se convirtieron en el motor textil de la región.
El museo en sí es una pieza clave de la fisonomía local actual por tres motivos esenciales:
- Se encuentra precisamente en el conjunto de las antiguas fábricas textiles junto al río Clariano (el área de Tortosa i Delgado, cerca del Parque de las Mamás Belgas y la gran chimenea industrial), aunque en una zona bastante más elevada. El propio edificio es patrimonio recuperado y luce espectacular conforme llegas desde el parque. Lo mantienen muy bien cuidado y desde abajo llama la atención su fachada colorida, en estilo modernista industrial.
- En su interior se conserva una colección espectacular de maquinaria e instrumentos para manufacturar hilos y tejidos. La colección incluye un fondo que va desde los métodos artesanales del siglo XVIII —con telares manuales antiguos— hasta la llegada de la industrialización y la fuerza del vapor a principios del siglo XX.
- Es una exposición muy visual en la que los colores nos inundan la mirada, no solo vemos telares también telas ricamente decoradas e incluso algun traje regional.
- El museo ocupa una gran sala de la antigua fábrica. En el mismo edificio una sala de exposiciones. Cuando estuvimos allí había una de fotografías antiguas que nos encantó: Inéditas. Las fotografías recuperadas. Vale la pena entrar a la expo, son fotografías con alma que reflejan la vida cotidiana de una época.

La última caja de ahorros está en Ontinyent
Además de su patrimonio industrial, Ontinyent mantiene el orgullo de conservar la última caja de ahorros en funcionamiento. Se trata de la Caixa Ontinyent, que ha sabido mantenerse a flote por varios motivos:
- Lo pequeño es lo que hace grande esta caja de ahorros. Uno de los motivos por los que no ha caído absorbida por grandes bancos es que ha sabido mantenerse fiel al territorio. Sin grandes inversiones inmobiliarias fuera de su área, pudo capear la tormenta que se produjo durante la crisis inmobiliaria.
- Al mantener su estructura de caja de ahorros, no tiene accionistas privados a los que repartir dividendos. Los beneficios se siguen revirtiendo directamente en la comarca a través de su obra social, financiando centros culturales, de mayores, becas y proyectos asistenciales en el propio Ontinyent y alrededores

Fiestas y tradiciones
Si algo os hará disfrutar del Ontinyent más auténtico son sus fiestas, su música y tradiciones. Nosotros tuvimos la oportunidad de disfrutar de algunas. En parte, porque estuvimos en el 9 aniversario de la Comunidad Valenciana Travel Bloggers, y en parte, porque nuestro finde largo en Ontinyent coincidió con las fiestas de primavera.
Dolçaina y albaes
Si bien debo confesar que la dolçaina (instrumento musical) ya había llegado a mis oídos con anterioridad las albaes fueron todo un descubrimiento. Lo mejor, aunque a primera impresión aquellos cánticos, que alargan las últimas sílabas durante varios segundos, me sonaron como extraños. Pero, cuando me paré a escuchar con más detenimiento, esas notas largas y esas letras de las canciones me convirtieron directamente en fan. T
también debo decir que el grupo de La colla la Socarrà de Xátiva lo hacía francamente bien. Me sacaron alguna risa y también emoción. Si vosotros tampoco conocéis les Albaes os cuento: son una una tradición oral y viva del País Valenciano, en la que el texto se adapta al destinatario y la ocasión, acompañados típicamente de instrumentos tradicionales como la dolçaina y el tabalet.

Gegants, cabets y bestiario tradicional
Este conjunto son el alma de las fiestas del Corpus y la Purísima en Ontinyent. ¿Os acordáis que al principio del post os dije que los podéis encontrar en el Museo del Palau de la Vila?. Pero vamos a averiguar quien es quien:
La Tartuga
Del bestiario tradicional fue la tartuga quien me llamó más la atención. Es un remix entre león, tortuga y animales varios…En su cola lleva colgados los chupetes que han dejado los niños. Lo que más me sorprendió es que en su interior tiene un mecanismo que hace que expulse caramelos por la boca. Hay indicios de su existencia desde el s. XVII. La que vemos es actual y es súper bonita, me parece totalmente entrañable.

Los gegants
En los desfiles, la Tartuga no va sola. La acompañan los gigantes de Ontinyent, que representan la convivencia histórica de las tres grandes culturas: : la cristiana, la mora y la judía. ¿No os parece algo superbonito convivir en paz y con respeto?

Los Cabets
Son los encargados de abrir paso a la comitiva de gigantes y bestias A diferencia de otros sitios, los cabets de Ontinyent tienen una característica muy curiosa: sus caras están inspiradas en personajes clásicos y actores del cine americano de los años 30, como Popeye, Charlot (Charlie Chaplin) o el Gordo y el Flaco (Oliver y Hardy).

Dónde comer en Ontinyent
Gastronomía
Si vais a Ontinyent y no probáis su gastronomía os estáis perdiendo parte de su esencia más pura. Sus platos saben cocina mediterránea y productos de la terreta, de proximidad y temporada.
Es una gastronomía consistente, que permite afrontar con fuerza los fríos inviernos del interior del valle de la Albaida.
Entre sus platos más conocidos tenemos:
- Arroz al horno elaborado con embutido como la morcilla, panceta, garbanzos, patata y tomate, un plato de cocina de aprovechamiento al que la potencia de sus ingredientes le dan un sabor delicioso que no se olvida fácilmente.

- Coca de Fira: aunque actualmente la puedes encontrar en todas las épocas del año, la coca de fira se consumía tradicionalmente durante el mes de noviembre. Ello se debe a que, además de embutido lleva pebrassos (Níscalos) y alcachofas, que están en temporada en esa época del año. Y además se celebra una feria desde muy antiguo.

- Esmorzaret: un clásico que se repite en la Comunidad Valenciana. Consiste en un desayuno( su origen se encuentra en cuando antiguamente la gente se levantaba con el sol, y el duro trabajo, de la tierra , por ej, hacía necesario un desayuno potente). Lo podéis encontrar en muchos bares. Se suele servir hasta aproximadamente las 12 del mediodía. Generalmente encontráis varios ingredientes, repartidos en cubetas, vosotros elegís los que más os gusten para rellenar un panecillo bastante grande. Entre los ingredientes de todo, verduras, morcillas, ternera, cebolla hay muchas variedades para todos los gustos.

Restaurantes
Aunque hay muchos restaurantes en Ontinyent os voy a recomendar los que probamos nosotros, y que, cada uno con su estilo nos encantaron.
Zoco cuina urbana
El Zoco, es un local cómodo y confortable, nosotros hicimos una comida de picoteo y lo cierto es que salimos muy contentos, unas croquetas deliciosas, así como unas Coques de Fira que estaban riquísimas, las sirvieron tanto la tradicional, con su panceta y morcilla como en su versión vegetariana. En los postres una coca dulce que directamente me trasladó a los sabores de mi infancia, y a las cocas de mi abuela. Os lo recomiendo 100%.

Bar Tibot
Es el lugar ideal para una cena informal entre amigos a base de raciones compartidas en el centro de la mesa. De su cocina salen unos champiñones perfectos, unos pinchos súper sabrosos y una sepia tierna a la plancha con su correspondiente picada de ajo y perejil; pero disfrute mucho con algo tan sencillo como unas patatas con all i oli, cocina casera y muy rica. También destacar el plato que os dejo en la foto muy típico del interior, consiste en tomate, ajos, aliño y un pescado a la brasa y desmenuzado(capellán) un auténtico placer para los sentidos, contrastan texturas y aromas en amalgama perfecta.

Sociedad de fiesteros
En la sociedad de fiesteros no solo comimos unos deliciosos platos, sino que nos orientaron sobre la comida tradicional.Aquí la experiencia va más allá de la comida, es la historia, la hospitalidad y el orgullo de las fiestas. Comimos muy bien así de tapeo, ensaladas, rollitos de masa filo rellenos de morcilla,sobrasada… Para continuar con el típico arroz al horno y una tarta casera elaborada por ellos también. También nos comentaron que los embutidos que ofrecen son de elaboración propia. Es otra de las opciones que hemos probado y os recomiendo 100%.
Es un local amplio, también sede social de las fiestas de moros y cristianos, que tienen gran renombre en Ontinyent, aunque todavía no hemos tenido la oportunidad de verlas.

Dónde dormir en Ontinyent
Si queréis pasar un finde largo en Ontinyent (qué es la opción más recomendable) hacedme caso y alojaos en el Hotel Boutique Kazar.

Se ubica en pleno centro. Este edificio de 1925 diseñado en estilo neo-mudejar os sorprenderá. No es solo la estructura, el interior, con su escalera señorial, las lámparas, las figuras modernistas y los muebles de época forman una amalgama que os hará sentir súper bien.
Las habitaciones son confortables, así como los baños amplios y limpios. El desayuno es tipo bufet y el personal es atento.

También tienen salones para eventos. Tuvimos la oportunidad de hacer un tradicional esmorzaret , en el marco del 9º Aniversario de CVTB, y genial. Se sirvieron en diferentes variedades, y los almuerzos fueron simplemente deliciosos. Además, destacar la buena organización en el servicio de la mesas y la belleza de las sala.
Qué comprar en Ontinyent
Si queréis llevaros a casa un pedacito de Ontinyent os recomiendo que os llevéis alguna muestra de sus carnes y embutidos. Se de una carniceria charcuteria familiar, y que además viene de generaciones atrás, dónde encontraréis embutidos caseros, deliciosos con el sabor de toda la vida.
Os estoy hablando de la Carnicería- Charcutería Ramón. Aquí tuvimos la oportunidad de conocer de primera mano como se elaboran los embutidos y longanizas más típicos y, creedme!, merece la pena probar las carnes. Y si te estas preguntando que puedes comprar especificamente te dejo lo más tradicional:

- La Morcilla de cebolla. La morcilla de la Comunitat Valenciana se caracteriza por llevar cebolla. Este ingrediente es el que le da su característica textura suave y melosa. Eso si, suave es la textura porque otra de sus características es que va muy especiada, con clavo, pimienta y otras especias. Se utiliza tanto para hacer platos como el arroz al horno o también se puede consumir frita a la plancha o en barbacoa.
- La longaniza de Pascua: es el picoteo por excelencia. En Charcutería Ramón las hacen deliciosas, se elaboran con magro de cerdo de primera calidad y embutidas en tripa natural.
- Longaniza fresca: también se elaboran con carne fresca de cerdo y están deliciosas, con ese punto especiado en perfecto equilibrio. Las tenéis que probar y luego me comentáis.
Otros productos que os podéis llevar de Ontinyent son los dulces típicos que podéis encontrar en las panaderías de toda la vida como pastissets de boniato, cocas de sal, rosquillas…
Últimas impresiones
Ha llegado a mis oídos un refrán que reza así:
Ontinyent bona terra i bona gent
(Ontinyent buena tierra y buena gente)

Aunque quizá no sea exactamente así? La verdad es que, por nuestra parte, nos fuimos de Ontinyent con la imágen de un municipio acogedor, con gente amable y fiestera que nos ha mostrado su mejor cara. Hemos paseado no solo por sus calles, sino también por su historia. Nos hemos deleitado con su deliciosa gastronomía potente y mediterránea. Y hemos sido partícipes de algunas de sus tradiciones. Debo confesar que la visita me ha creado la necesidad de disfrutar de la fiesta de los Moros y Cristianos de Ontinyent, pero eso ya lo veremos. Tampoco os he hablado en este post de sus pozas y los paisajes espectaculares que rodean a Ontinyent. Son cosas que me han quedado en el tintero y me gustaría explicaros de primera mano.
De momento nos llevamos un pedacito de Ontinyent en nuestros corazones.