Si estáis en Ginebra y queréis descubrir sus alrededores, sin duda os recomiendo, hacer una excursión a Chamonix. Pero os adelanto, no es una excursión más, para nosostros se convirtió en la excursión. Porque escaparse a Chamonix es:
- Descubrir la cuna del alpinismo
- Enamorarse de sus edificios art decó
- Maravillarse con el Montblanc
- Subir en tren cremallera a la Mer du Glace o hasta los 4000 m. de l’Aiguille du Midi para descubrir toda la fuerza de la naturaleza.
- Dejarse llevar entre sus calles, parar en una pastelería
- Expandir la mirada y contemplar montañas nevadas imponentes…En fin, te lo puedo describir, pero solo estando allí podras sentir la magia de estar en un espacio natural privilegiado.
Esas montañas inmensas, con picos afilados…El contraste entre el azul del cielo, el blanco impoluto de la nieve y el color de la roca…La sensación de sentirse en la cima del mundo y , a pesar de que no estábamos solos para nada, sentir toda la fuerza de la naturaleza como si prácticamente la pudieras palpar. Una experiencia, impresionante para cualquiera que ame la belleza de los paisajes naturales. Ya sea desde la Mer Glace o el Pic de les Aiguilles, no puedes irte de Chamonix sin una de estas dos experiencias, o¿ porqué no? las dos.
Mi consejo es que dediquéis la mañana a las cimas y la tarde a dar un paseo tranquilo por el pueblo de Chamonix, que bien merece la pena.

Tabla de contenidos
Qué ver en el Pueblo de Chamonix
Cuando uno piensa en Chamonix, piensa en montañas, nieves eternas, alpinistas y esquiadores. De hecho, todo te lo encuentras, pero además descubres uno de aquellos lugares que tienen magia por sí mismos (y bastantes turistas también).
Chamonix-Mont-Blanc (que es su nombre completo) es un municipio del departamento de Alta Saboya, en los Alpes franceses, al pie de un valle a 1.035 metros de altitud.

El centro del pueblo es animado (especialmente por la tarde cuando vuelve la gente de esquiar o de visitar los picos en verano) Es un núcleo histórico pequeño, donde todo está cerca y muy agradable para pasear.
La Rue du Docteur Paccard es su arteria principal: tiendas de montaña, cadenas como Decatlon, restaurantes con terrazas, heladerías y numerosas tiendas de souvenirs.
Qué ver en el pueblo:
- La iglesia de Saint-Michel: se trata de una iglesia del siglo XVIII que preside la plaza central. Sencilla por fuera, y por dentro. Lo que dota de atractivo a esta iglesia de Montaña son sus montañas nevadas al fondo. Muy cerca de la iglesia encontrarás La casa de la montaña y la oficina de información turística.

- El Musée de los cristales, en este museo se guarda la historia, el patrimonio artístico y geológico del territorio de Montblanc.
- La Place Saussure: desde aquí, en días despejados, la vista al macizo es para quitar el sentido. Aunque he leído algunas opiniones diciendo que no es para tanto. Yo me quedé literalmente parada mirando hacia las montañas. Si buscas la foto perfecta ponte detrás de la escultura de Saussure y Balmat señalando la cima. ¿Qué no los conoces? te cuento su historia en el recuadro de más abajo.
- La Casa de la Montaña: la encontrarás muy cerca de la iglesia, es un lugar de exposición y al mismo tiempo de apoyo para alpinistas y esquiadores ante las dudas que les puedan surgir.
- El Arve: el río que atraviesa el valle. Sus orillas tienen zonas de paseo muy agradables, especialmente en primavera y verano cuando el deshielo lo convierte en un torrente espectacular. En la oficina de turismo nos propusieron alguna ruta corta por ahí.
- Las casas con arquitectura al estilo Art Decó de montaña.
| Saussure y Balmat fueron los primeros exploradores que llegaron a coronar la cima del Montblanc. Corría el año1786 cuando ambos exploradores, acompañados de un grupo de 18 personas, llegaron a la cima. |

El ambiente es una mezcla curiosa de turistas de diferentes nacionalidades, deportistas con ropa técnica, que vienen de esquiar o hacer snowboard y otros que toman café o chocolate tranquilamente, que han ido a pasar el día en un lugar extremadamente bonito. A todo ello se une un Montblanc omnipresente cuyas cimas nevadas en invierno le dan un ambiente de postal de Navidad.
Si no quieres aventurarte a la alta montaña para hacer alguna ruta te recomiendo hacer alguna de las rutas cortas que parten del pueblo de Chamonix.
La Mer de Glace: el glaciar que nos conquistó el corazón
Lo primero que hicimos al llegar a Chamonix, después de tomar un café con vistas fue subir en el entrañable tren rojo en dirección a La Mer de Glace. Fue en ese momento, al llegar a la estación, en un día de invierno soleado que descubrimos que con los Alpes puedes conectar, y sentirte parte de la sinergia de la naturaleza.
La Mer du Glace es lo que su nombre indica, un mar de hielo, tal cual, o más bien una especie de rio blanco, que transcurre a los pies de las montañas alpinas.
La Mer de Glacé. El glaciar más grande de Francia
Y es que sí no lo sabías, hacer una excursión a Chamonix, te permitirá acceder al glaciar más grande de Francia y no solo eso…Para llegar desde Chamonix a la Mer du Glacé tienes que subir al icónico tren rojo. El tren de Montenvers, es un tren cremallera que en un recorrido de 5 Km. te llevará a 2000 m. de altura.

El recorrido en el tren de Montenvers es toda una experiencia por sí mismo. Te rodearán paisajes espectaculares, los Alpes nevados y bosques de abetos. Todo en conjunto crea un paisaje totalmente de cuento.
Cuando llegues a la estación, tan solo cruzar la puerta encontrarás de frente un afilado pico, que sin duda te llamará la atención. Y no solo a ti, no en vano aquí está la cuna del alpinismo. Se trata del pico de Les Drus.
Gira hacia la derecha, verás un Bar y un mirador en forma de semi-círculo y el impresionante mar de glaciar, una especie de río de hielo entre las montañas.

Sobre él, los teleféricos que te conducirán hasta el interior del glaciar, un túnel de hielo, una cueva de un bonito azul celeste.
Subir hasta aquí, si vas con niños es una buena manera de explicarles el tema del cambio climático, ya que se puede observar como ha ido disminuyendo el glaciar. Una gran mole de hielo que lleva millones de años allí pero que cada año se nos hace más pequeña. Y es algo que da que pensar, ¿No te parece?
La excursión ideal es la de llegar hasta la cueva en teleférico, pero debéis tener en cuenta que según las condiciones climáticas al llegar arriba no podáis acceder a la cueva, por ejemplo, por viento.
Si no bajáis hasta el glaciar, bien porque tenéis movilidad reducida, o vais con carrito de niño (hay como 170 escaleras) subir hasta Montenvers ya merece mucho la pena. En Montevers encontraréis el Glaciorium, un pequeño centro de Interpretación del Glaciar. La entrada es gratuita.
También podéis pararos a tomar algo mientras contempláis las imponentes vista y os recargáis con la energía de las montañas. Si hace sol y no hace viento la experiencia puede ser realmente intensa. Al menos, a nosotros nos lo pareció. Os aconsejo la terracita del hotel, refugio de montaña. El de toda la vida, con un interior que os retrotraera a otros tiempos en los que los skys eran de color madera y la ropa de abrigo no tan técnica. Podéis desayunar o comer allí. También vimos gente tomando cava o aperitivos tipo Aperol.
Cómo llegar: el tren rojo
La estación del tren del Montenvers está en el centro de Chamonix, en la Place de la Mer de Glace. Desde ahí parte el trenecito rojo.
Precios del paquete completo (tren + telecabina + cueva + Glaciorium):
| Tipo | Precio |
|---|---|
| Adulto | 49,70 € |
| Niño (5-14 años) o mayor de 65 | 42,20 € |
| Pase familiar (2 adultos + 2 niños) | 154 € |
| Niño menor de 5 años | Gratuito |
Si tienes movilidad reducida, o llevas carrito de bebé, y solo vas a coger el tren, el billete de ida y vuelta cuesta 31 €.
Los horarios los puedes consultar en la Web porque varían segun la estación. En marzo el último tren para volver a Chamonix, pasaba a las 16’30.
El tren de Montenvers fue inaugurado en 1910 por el presidente de la República francesa. ¿Te imaginas la experiencia de subir al glaciar a principios del siglo pasado? Personalmente, nos encantó su estilo retro, sus bancos de madera y el contraste del rojo con la nieve de las montañas. |
L’Aiguille du Midi: casi tocando las nubes, sube 3.842 metros de altura en teleférico
Si hay una experiencia que define Chamonix, es esta. L’Aiguille du Midi (“la aguja del mediodía”) es un pico de granito de 3.842 metros que se puede alcanzar en teleférico desde el centro del pueblo. Sí, en teleférico, lo has escuchado bien y lo mejor es que en unos 20 minutos llegas a arriba. Es una experiencia totalmente de vértigo.
Qué hacer en la aiguille du Midi
Una vez que llegas hasta arriba,la perspectiva es totalmente diferente. Hace más el frío (lleva siempre una chaqueta de abrigo, aunque abajo haga calor, por si acaso) y las vistas… las vistas son tan impresionantes que te pueden dejar en estado de shock. Es broma, no creo que vayas a colapsar, pero realmente son impresionantes. Créeme!!
Desde las terrazas de la cumbre tienes ante ti un panorama de 360° de los Alpes franceses, suizos e italianos. No en vano, Chamonix está casi en la frontera de los 3. A 1 hora y media de Ginebra, y a poco más de una hora de Italia, si atraviesas el túnel del Montblanc. Por cierto, el Montblanc te quedará de frente. Te aseguro que lo primero que harás será quedarte allí, pasmado contemplando el paisaje y asimilando toda la fuerza de la naturaleza que se expande ante tus ojos.
Pero al cabo de un rato considera las posibilidades que te ofrece les Aiguilles du Midi:
- “Le Pas dans le Vide” (el paso al vacío): una caja de cristal suspendida en el aire con más de 1.000 metros de vacío bajo tus pies. No es obligatorio entrar, pero si puedes con el vértigo, es una sensación absolutamente única.
- “Le Tube”: una galería de acero a 3.700 metros que te lleva al exterior de la montaña.
- “Espace Vertical”: el museo de alpinismo más alto del mundo. Es pequeñito.
- La terraza superior a 3.842 m: el punto más alto accesible para el público. Desde aquí, la vista al Mont Blanc es frontal y simplemente espectacular.
- El restaurante “3842m”: comer aquí tiene algo de absurdo maravilloso. Especialidades de la Saboya a casi cuatro kilómetros de altura.
Cómo llegar a l’Aiguille du Midi
El teleférico sale del centro de Chamonix, desde la estación situada en el sur del pueblo (Chamonix Sud, bien indicada). El trayecto se divide en dos tramos con parada en Plan de l’Aiguille (2.317 m), desde donde también parten rutas de senderismo en verano.

Precios actualizados (temporada invierno/primavera 2025-2026):
| Tipo de billete | Precio |
|---|---|
| Adulto ida y vuelta | 81 € |
| Adulto solo ida | 60 € |
| Niño ida y vuelta | 68,90 € |
| Pase familiar | 251,20 € |
Lo que debes saber antes de ir al teleférico
Es importante hacer la reserva con antelación, especialmente en temporada alta. Las colas pueden ser largas y los cupos se agotan. Puedes comprar online en la web oficial de la Compagnie du Mont-Blanc. Nosotros fuimos en marzo, un viernes por la mañana y había mucha gente.
Si tienes problemas de salud ten en cuenta que vas a subir miles de metros de altura en pocos minutos. Si tienes problemas de corazón, problemas respiratorio, vértigo o cualquier dolencia en la que te puedan afectar las alturas te recomiendo que lo consultes con tu médico cuando planifiques la excursión.. El cambio de altitud es brusco y se nota.
Qué comer en Chamonix
Si en las alturas Montevers o les Aiguilles las opciones son pocas en el pueblo de Chamonix tenéis muchísimos restaurantes y cafeterías. De hecho es lo que más hay, junto a las tiendas de souvenirs.
Si tenéis tiempo, además de comer os recomiendo parar en alguna cafetería o pastelería y disfrutar de un delicioso chocolate caliente. Pensad que estamos tocando a Suiza y allí el chocolate es una de sus especialidades. Además de chocolates ricos, también podéis encontrar gran variedad de pasteles.

También tenéis especialidades muy similares a las del país vecino, entre lo más típico podéis encontrar raclettes y fondues, totalmente imprescindibles en la zona, eso sí, son ideales para los amantes del queso.
Cómo llegar a Chamonix (desde Ginebra)
Nosotros fuimos en FlixBus desde Ginebra y fue una opción estupenda. Cogimos el bus desde la estación de autobuses de Ginebra, en la pl. Dorcieres. El trayecto dura aproximadamente 1h30 y los autobuses salen varias veces al día desde la estación de autobuses de Ginebra. Tenéis varias opciones por la mañana, y varias por la tarde. Los precios varían según la época del año y la antelación con la que reservéis.
El precio es muy competitivo, a nosotros nos costó 19 el trayecto. Os aconsejo por el camino que disfrutéis del paisaje porque merece la pena.
La opción de tren no os la recomiendo porque no hay trenes directos y no merece la pena.
En coche: Chamonix es accesible por la A40 desde Francia (la “Autopista Blanca”) o por el Túnel del Mont Blanc desde Italia. Si alquilas un coche tienes la ventaja de poder explorar el valle con mucha más libertad. Puedes comparar precios y reservar fácilmente con DiscoverCars — nosotros lo usamos en otros viajes y la plataforma es muy intuitiva. Aquí podrás conseguir los mejores precios sin demasiado esfuerzo.

No te olvides del seguro de viaje
Chamonix es zona de montaña de alta altitud. Si subes a l’Aiguille du Midi o haces senderismo (en invierno las rutas se reducen bastante), las condiciones climáticas pueden cambiar rápidamente. Además, si por cualquier motivo hay que evacuar o hacer un rescate de montaña el coste puede ser carísimo. Así que, mi recomendación es que no pases por alto el tema del seguro, porque nunca se sabe. Aunque el entorno es bastante seguro, la verdad.
Nosotros siempre viajamos con el seguro de viaje del RACC, que cubre asistencia médica, cancelaciones y, muy importante para destinos de montaña, rescate o repatriación. Puedes consultar sus coberturas y contratar directamente en Racc , desde mi enlace tendrás un 5% de descuento. Es de los seguros más completos del mercado.

No es solo un trámite. En la montaña, un seguro es imprescindible, probablemente no pase nada, pero con seguro estarás más tranquilo y un contratiempo no te amargará el viaje.
Alquiler de coche: más libertad para moverte a tu aire
Si quieres explorar el valle a tu ritmo, visitar Argentière, cruzar a Courmayeur o hacer una excursión a Annecy, alquilar un coche es muy recomendable. Desde Ginebra es donde encontrarás más opciones y mejores precios.
Nosotros recomendamos comparar en DiscoverCars antes de reservar. Agrega las ofertas de muchas compañías de alquiler y suele encontrar tarifas bastante mejores que ir directamente a las webs de las marcas. Y sin sorpresas en el momento de recoger el coche.
Si vas a visitar Chamonix debes tener en cuenta…
- Lleva siempre ropa de capas, aunque en el pueblo haga calor. A 3.800 metros la temperatura puede bajar de 0 °C sin previo aviso. Una chaqueta cortavientos impermeable es imprescindible.
- Para el pueblo y las atracciones principales (teleférico, tren rojo) vale cualquier zapatilla cómoda. Para senderismo, calzado de trekking con suela de agarre.
- En temporada alta, ya sea de sky, o en vacaciones de semana Santa y verano puede haber muchísima gente para subir al teleférico de l’Aiguille du Midi. Reserva online con antelación. Vale la pena. Nosotros estuvimos en temporada baja, un viernes y aquello ya estaba bastante lleno.
- Si eres sensible al mal de altura, bebe mucha agua, y evita el alcohol el primer día. El cambio de 1.000 a 3.800 metros en 20 minutos puede marear a algunas personas.
- En Chamonix se habla el francés, aunque al ser un lugar turístico entienden muy bien el inglés. Si tienes nociones de ambos no tendrás problemas.
- Es Francia, así que euro. Los precios son caritos en comparación con la media francesa (es zona turística de lujo y estamos tocando a Suiza), pero hay opciones para todos los bolsillos si buscas un poco.
- Comprueba siempre los horarios de los teleféricos y el tren antes de ir, ya que varían mucho según la temporada y las condiciones meteorológicas. Nunca des por hecho que todo está abierto. De hecho, cuando subieron mis hijos a Montenvers no pudieron ver la cueva del glaciar porque hacía mucho viento.

Puedes llegar desde Ginebra con Get Your Guide
Cómo os he dicho, nosotros fuimos por nuestra cuenta. Pero si queréis ir sin preocuparos de nada con Get Your Guide hay varias opciones que están muy bien. Os las dejo por aquí por si os apetece echar un vistazo:
| 1-Desde Ginebra. Excursión a Chamonix y el Montblanc 2-Desde Ginebra: Excursión de un día a Chamonix en teleférico y tren 3- Chamonix: vuelo en parapente biplaza |
Lugares interesantes en los alrededores
Argentière: un pueblo a 10 km de Chamonix, más pequeño y tranquilo. Tiene su propio glaciar (el Glacier d’Argentière) y es el punto de partida de algunas de las rutas de senderismo más espectaculares de la zona. Muy recomendable para una tarde tranquila.
Les Houches: en el extremo sur del valle, es el acceso al Brévent y tiene el ambiente más familiar y menos turístico. Perfecto si buscas tranquilidad.
Courmayeur (Italia): a menos de media hora por el Túnel del Mont Blanc, Courmayeur es la versión italiana de Chamonix. Apuesta, elegante y con una oferta gastronómica fantástica. Un día para cruzar la frontera es una idea excelente. Y a menos de una hora de Courmayeur tenéis la que se conoce como la Roma de los Alpes. Si sois fans de los romanos, este pueblo es un imprescindible.
Annecy: a unos 90 km de Chamonix, el “Venecia de los Alpes” con su lago turquesa y su casco histórico medieval es una visita obligada si tienes un día libre. Los domingos es día de mercado, y debes tener en cuenta que es un lugar muy turístico.
Ginebra: ya que probablemente pasas por allí, reserva al menos un día para la ciudad. El lago Léman, el Jet d’Eau y el barrio de las instituciones internacionales merecen un paseo. Y si tienes tiempo te recomiendo acercarte al barrio italiano de Carouge, con sus casitas de colores te va a encantar.
Y para concluir
Chamonix es uno de esos destinos que supera las expectativas, lo cierto es que llegamos allí pensando, vamos a ver otro pueblo bonito. Pero la brutal fuerza de la naturaleza nos cautivó desde el minuto cero y nos invitó a simplemente disfrutar, y sobretodo estar presentes. El aquí y el ahora, que tanta falta nos hace a veces. Porque este es un destino para olvidarse de las prisas.
El teleférico a l’Aiguille du Midi es una experiencia que pocas veces en la vida tienes: estar a casi 4.000 metros, con el Montblanc delante, es algo que se queda grabado en la memoria. La Mer de Glace, además de ser espectacular, te regala una reflexión sobre el tiempo y el planeta que no todos los destinos pueden ofrecerte. Si eres más intrépido sube hasta l’Aiguille, pero si quieres una experiencia más tranquila Montenvers te ofrecerá momentos épicos, estoy segura.
Y además,el pueblo es bonito, con sus casas de colores y los Alpes de fondo. La comida es deliciosa y hay locales con interiores de madera o terrazas al sol que tienen muchísimo encanto. Si a ello le unes la facilidad para llegar desde Ginebra en coche o Flixbus ya no se puede pedir más.
¿Has estado en Chamonix? ¿Tienes alguna pregunta antes de ir? Déjanos un comentario abajo, o enviame un mail. Intentaremos contestar en la mayor brevedad posible.