Pignoise #ViernesDandoLaNota

El grupo que os traigo esta semana me da la sensación de no tiene demasiada buena aceptación: he oído que el vocalista tiene una voz un tanto extraña (y no lo niego), que la batería suena raro… hay quien dice que son unos enchufados porque Álvaro Benito, tras una lesión que le impidió seguir jugando en el Real Madrid, se colocó componiendo y cantando, tirando de fama… En fin, he oído muchas malas críticas de ellos. -¿qué estás escuchando? -Pignoise..- ¡Ah! (y no hacen falta más palabras porque los gestos lo dicen todo).viernes dando la nota 2

Pero creo que debía traerlos a la música del viernes porque me gustan y es mi grupo recurrente cuando estoy enfadada con el mundo, contra todo y contra todos. Que no es el caso de hoy, ¿o quizá sí? Me encuentro algo cansada de tantos tweets patrocinados con sonrisas lobunas y de tantas cartas en mi buzón que no me interesa leer y mucho menos creer. Y es cuando escucho a Pignoise ¿Qué más me da?

Mi marido siempre me dice que vivo en el mundo de “Yupi”, quizá algo de certeza se esconde tras su subjetiva visión. Tiendo al vaso medio lleno y al cristal de color rosa. Simple cuestión de perspectiva: solo se vive una vez y mejor maravillarse con una flor que crece entre la basura que enojarse por contemplar un puñado de escoría.

Mi visión, también subjetiva y buscada, a veces se transforma: cuando te sientes cual Plauto, empujando una rueda que no has ideado, ni tan solo encuentras bueno el invento, pero ahí estás, o estamos, sin un lugar por donde escapar. Engranaje que se alimenta de corrupción, avaricia, falta educación, hipocresías, ambiciones y demás, tanto a pequeña como a gran escala, da lo mismo un pueblo o una ciudad que un país…

Mi visión se transforma cuando ves como los políticos, sean del partido que sean, nos manipulan en virtud de su propio interés. Al fin y al cabo nunca me ha convencido ninguno, a pesar de que hay discursos que me parecen mejores que otros y de que ciertos personajes me encienden la sangre desde el momento  en que abren la boca, todos somos humanos.

Y se transforma cuando te preguntas por qué tienes que ir a votar, si esto no va contigo, tu concepto del mundo no encaja en este puzzle en el que alguien colocó las piezas antes de que tu llegarás… Así que ahí estás: si no vas, caes en sus manos y si vas, sigues moviendo el engranaje. Entonces escucho a Pignoise.

Quiero tener malos pensamientos
Quiero soplar en contra del viento
Quiero pegar, sentirme violento
Poder gritar en cada momento
Quiero saltar, mover los cimientos
Nunca parar, siempre en movimiento
Sacar los pies por fuera del tiesto.

Y hasta te planteas navegar por la superficie y piensas que ya puestos a vivir un paripé podrían ofrecer pan y circo, perdón, más bien pan, porque de circo ya hay demasiado. Fingiendo preocuparse de la educación cuando te acuchillan con recortes que patrocinan la incultura de las generaciones futuras cultivando mano de obra barata, sumisa y callada. Fingiendo al afirmar que estamos remontando la crisis y acuchillando con un cinturón que a ellos les queda demasiado holgado. Fingiendo que se crean puestos de trabajo mientras te acuchillan por detrás al obviar unas condiciones laborales mucho más precarias. Fingiendo para desviar los problemas hacia otros derroteros para que la gente no vea, no piense y sea más fácil de manipular, y mientras… sigo escuchando a Pignoise

Dicen que aquí dentro es donde todo lo guardamos
Dicen que me odian y luego me dan la mano
De un lado sonrisa y por el otro acuchillamos
Tu dices que sincero y yo digo que falso.

Me duele ver el mundo que van a heredar nuestros pequeños. Nos jactamos de ser racionales y nuestra racionalidad y tanta mente brillante tan solo nos conducen hacia la autodestrucción.

Menos política y más humanidad es lo que me gustaría que reinara en este mundo. Que cada uno ofreciera lo mejor de sí en favor de los demás. ¡Ah! ¿que es imposible? me pregunto porque estoy tan descolocada en este mundo que está hecho a la medida de unos pocos. Así que será cuestión de seguir buscando el camino y escuchando a Pignoise.

Me perdí buscando el camino y no me encuentro en ningún sitio
Luchando por cambiar las cosas, del mundo en el que vivimos
Juntos barreremos las hojas, de los arboles caídos
Y empezar una vida nueva con todo lo que respiro.

Y este domingo nos toca el dilema de llenar unas papeletas que no llevan a ninguna parte, o al menos es la sensación que me da, para continuar con un sistema que ya está agotado. El encantador mundo de Yupi se transforma en lo peor, la eterna lucha entre todo humano, nadie es perfecto, el mundo tampoco y mientras todo pasa sigo escuchando a Pignoise.

Ya, si intento ceder
Pero es que no sé
Y me pongo burro
Y nunca quiero entender
Sé que no tengo fe
En esto que hacéis
Y es que me derrumbo
Tengo miedo y no sé
Como llamar la atención
Como sentirme mejor
Como poder decirte
Que no hay solución.

18 Comments

  1. Nusa b
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  2. #Jerby (@Blograme)
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  3. Ms. E SPeTR
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