¿Estás buscando un lugar con encanto que combine el estilo de una ciudad termal y que te traslade directamente a otra época? Wiesbaden es una buena opción. Debo reconocer que visitamos esta ciudad sin grandes expectativas y nos sorprendió. Sus fuentes de agua caliente, sus edificios señoriales, el encanto de sus cafeterías y la amabilidad de la gente nos conquistó gratamente.
Sí, Wiesbaden nos encantó. Y por eso, te contamos todo lo que tienes que saber para planificar tu escapada a Wiesbaden ¿Estás preparado para descubrir por qué esta ciudad es uno de nuestros destinos favoritos? Entonces sigue leyendo.

Tabla de contenidos
Wiesbaden se encuentra en el corazón de Alemania, es la capital del estado de Hesse. Esta ciudad nació a orillas del río Rin, cerca de la desembocadura del Meno.
¿Os acordáis que estuvimos unos días alojados en Maguncia? Pues Wiesbaden se encuentra justo enfrente si nos situamos a orillas del río.
De hecho, en tren de cercanías está aproximadamente a 15 minutos de Maguncia. La estación de tren de Wiesbaden queda a unos 20 minutos del centro histórico. Aunque se llega a través de una amplia avenida y prácticamente en línea recta.

Estás son algunas de las cosas que tienes que hacer, sí o sí, cuando visites Wiesbaden:
- Dejarte sorprender por los majestuosos edificios de Marktplatz
- Relajarse en Kurpark mientras disfrutas del pulmón verde en el corazón de la ciudad.
- Pararse a tomar un café o un chocolate en alguna de sus emblemáticas pastelerías con aire retro y repletas de encanto.
- Subir hasta Neroberg y disfrutar de las vistas sobre la ciudad y los viñedos.
- Descubrir sus mercados navideños y empaparse de su espíritu.
- Tomar las aguas en alguno de sus recintos termales.
- Acercarse a alguna de sus fuentes públicas para descubrir que el agua que brota está súper caliente.
- Esperar la hora en punto para que se abran las puertas del carrusel del reloj de cuco.
- Conectar con el ambiente local y disfrutar de la amabilidad de la gente.
Un poco de historia: cómo nació la mejor ciudad termal de Alemania
Las propiedades terapéuticas de las aguas de Wiesbaden fueron descubiertas hace miles de años. La primera mención a un asentamiento en la zona la hicieron los romanos data del año 121 bajo el nombre de Aquae Mattiacorum. Parece ser que allí se establecía la tribu de los Matiacos.
Los romanos no podían pasar por alto las propiedades terapéuticas de las aguas termales de Wiesbaden que ya fueron documentadas por Plinio el Viejo en el s. I en su libro “Historia Natural”. Siempre me ha sorprendido, dónde hay aguas termales suelen haber dejado su huella los romanos. Ellos tenían muy claro cómo disfrutar de lo que nos regala la naturaleza, ¿No os parece?
Los romanos establecieron en lo que hoy es la ciudad, un fuerte fronterizo que rápidamente fue habitado por población civil que buscaba beneficiarse de las propiedades de sus aguas.
El origen del nombre de Wiesbaden es más tardío se documenta por primera vez en el s. IX.
Sin embargo, la época dorada de Wiesbaden como ciudad termal fue en el XVIII, un momento en el que estaba muy de moda acudir a tomar aguas termales. Fue en ese período histórico cuando se amplió la ciudad. Estos años nos dejaron un legado patrimonial importante ya que de esa época proceden muchos de los edificios históricos que podemos encontrar en la actualidad.
| Dato curioso ¿Sabias que Wiesbaden es conocida como la Niza del Norte? |
Qué ver en la bonita ciudad termal de Wiesbaden
Como os he avanzado anteriormente, nos sorprendió la cantidad de cosas qué ver en Wiesbaden. por aquí os dejo algunas recomendaciones. La mayoría de los lugares de los que os voy hablar están muy céntricos. Entre ellos hay algunos de curiosos, otros dónde relajarse y auténticas joyas arquitectónicas que estoy segura de que os van a enamorar.
El reloj de Cuco, Kuckucksuhr, de Emil Kronenberger un imprescindible qué ver en Wiesbaden
¿Sabías que el reloj más grande de Europa se encuentra en Wiesbaden? Es un reloj bien curioso ya que ocupa todo lo que es un escaparate de una tienda de souvenirs, con diversos objetos típicos de Alemania, no es la típica tienda de “pongos” sino que tiene algunos objetos de cuidada artesanía, entre ellos relojes de cuco, ¡claro está!.
Si esperáis a las horas en punto, delante del escaparate, veréis abrirse sus puertas y como funciona el carrusel del enorme reloj. Aunque os avanzo que, a pesar del gran tamaño del reloj de cuco, lo que son en sí las figuras que salen, cuando se abren la puertecitas rojas, no son excesivamente llamativas.

Ese gigantesco reloj, que queda al alcance de nuestra mano, fue idea de un comerciante de la ciudad, Emil Kronenberger, que en 1946 decidió colocarlo como reclamo para su tienda. Está situado en una zona muy céntrica y merece la pena conocerlo.
El recinto termal más emblemático Kaiser-Friedrich-Therme
Nos acercamos al recinto balneario de Kaiser-Friedrich-Therme . El jardín y la entrada son preciosos. Tienen el aliciente de que están construidos sobre lo que fueron los antiguos baños romanos. En el interior encontramos una especie de sala de espera ya que mucha gente acude a tomar las aguas por sus beneficios medicinales y nos dio la impresión de que se pasaba consulta. Aunque no os lo puedo asegurar.

Preguntamos en recepción si podíamos entrar al recinto termal propiamente dicho y nos dijeron que sí, previo pago, “of course”. También nos advirtieron que la gente se bañaba desnuda. Así, que si queréis disfrutar de estas termas debéis saber que son nudistas. En nuestro caso no entramos a los baños, ya que como mucho queríamos verlos y hacer alguna fotos. Aquel día, a principios de diciembre, en la calle estábamos como a 3 grados centígrados, nevando y no nos apetecía mucho tomar un baño y salir con el pelo mojado.
Sus aguas termales no solo se usan para tratamientos de bienestar, las aguas de Wiesbaden tienen propiedades curativas. Sus propiedades están especialmente indicadas para aquellos que sufren dolencias reumáticas.
La zona de Kurhaus, el Casino de Wiesbaden y el parque de Kurpark, un remanso de paz en el centro de la ciudad
Otra de las zonas imprescindibles qué ver en Wiesbaden es Kurhaus y sus alrededores.
Kurhaus y su columnata emblemática se construyeron en estilo neoclásico y se inauguraron en 1907 por Guillermo II.
El Casino es uno de los lugares más importantes de la ciudad. La puerta principal se denomina Puerta de la suerte y por el Casino desfilaron personajes famosos del XIX. De hecho fue aquí dónde se arruinó Dostoievski, que parece ser que fue un jugador empedernido. Merece la pena disfrutar del lujoso interior del edificio que irremediablemente nos retrotrae a épocas pasadas con su estilo art decó.

Justo detrás, del Casino y el Teatro de Wiesbaden, encontramos el Kurpark, un parque con jardines de estilo inglés que se construyó en 1852. Es un lugar perfecto para dar un paseo en el corazón de la ciudad.
Entre sus elementos más destacables cuenta con un gran estanque en el que abundan los patos. Además, en este parque también encontramos estatuas, entre ellas un busto de Dostoievski, quizá para conmemorar su mala fortuna en el juego.

Marktkirche y el Ayuntamiento. Marktplatz. Plaza Dern
En esta gran plaza de Markplazz encontrarás no solo la Marktkirche (una llamativa iglesia roja de culto protestante) y los dos Ayuntamientos, el Nuevo y el Viejo. En la plaza erigen varios elementos de patrimonio histórico. La arquitectura que la rodea le da un aire monumental. Estoy segura que pasaréis un buen rato en la zona.

En la pl. Dern encontraréis la columna del Mercado. También, como os he avanzado, el Viejo Ayuntamiento, un edificio del XVII que es el más antiguo de la ciudad. Muy cerca el edificio del nuevo Ayuntamiento ya es más tardío, del s. XIX.
En la plaza también tenéis el castillo de la ciudad, que en realidad es el edificio del parlamento de Hesse (estado del cual Wiesbaden ostenta la capitalidad). Se trata de una construcción del XIX.
Las fuentes públicas de agua caliente
Hay varias fuentes que recogen las aguas provenientes del subsuelo de Wiesbaden. Sin embargo, os dejo por aquí las dos más imprescindibles:
- La primera es la Fuente de los Panaderos por ser emblemática y encontrarse en un edificio original y colorido.
- La segunda es la Fuente de de Kochbrunnen la más importante porque es donde confluyen todas las aguas termales procedentes de varios manantiales.

La Fuente de los Panaderos
En la ciudad vieja de Wiesbaden os llamará la atención una casita con madera vista y base de ladrillo rojo. Si os acordáis del cuento de los tres cerditos podría ser perfectamente la casa de uno de ellos. Parece directamente sacada de un cuento. El interior está abierto y se puede acceder libremente. Observaréis como mana una fuente pequeña y de agua muy caliente.
Kochbrunnen
Esta es otra de las fuentes que os llamará la atención. Encontraréis una plaza en la que, especialmente en los días más fríos, emana una gran masa de vapor de agua. Me atrevería a decir que es una de las fuentes más importantes de Wiesbaden. En uno de los extremos de la plaza veréis una glorieta con una fuente más pequeña en el interior.
La fuente y la plaza no son excesivamente llamativas. Sin embargo, hay algo que os llamará la atención: el olor. Ello se debe a la mineralización de las aguas que salen a altas temperaturas. No sabría describir a qué huele el agua pero es un olor fuerte y para mi gusto no demasiado agradable.

Esta fuente es conocida desde hace siglos. La primera mención a la misma es de 1366. Hay que verla porque es la fuente más antigua de la ciudad. Sus aguas curativas emanan a una temperatura de 66 º C.
Algo que me llamó la atención es que en la composición de las aguas termales de Wiesbaden se incluye una pequeña porción de arsénico.
Neroberg
Es una pequeña colina rodeada de naturaleza. En ella encontraréis un balneario con un mirador que os regalará unas preciosas vistas sobre Wiesbaden. También cuenta con una iglesia ortodoxa, rusa, con 5 cúpulas. Merece la pena desplazarse hasta Neroberg.
Para llegar a la colina de Wiesbaden hay que hacerlo en funicular, el Nerobergbahn. El funicular subió a la cima por primera vez en 1888. En temporada baja el funicular no funciona. Si queréis subir al monte Neroberg en invierno tiene que ser andando. También podéis coger un taxi que os deje al pie de la colina. Desde allí, el camino es 20 minutos por el monte, más lo que tardáis en llegar desde la ciudad. Andando podéis estar bien bien 45 minutos y cuesta arriba. Es una opción que si os gusta hacer rutas vale, pero si vais a estar un solo día en Wiesbaden no os la recomiendo.
Otros puntos de interés qué ver en Wiesbaden. Alemania
En este post os he citado los lugares más relevantes e imprescindibles de la ciudad de Wiesbaden. A pesar de que esta preciosa ciudad termal se puede recorrer perfectamente en un día hay mucho qué ver en Wiesbaden. Sin duda, os llamará la atención el puente romano, reconstruido tal cual en una estructura de madera.

En Wiesbaden hay numerosos museos como el de la mujer, el de Wiesbaden, con el monumento a Goethe en su exterior.
En Wiesbaden también podéis visitar diversas iglesias de diferentes cultos. Asimismo, merece la pena callejear tranquilamente disfrutando de su cuidada y colorida arquitectura que nos traslada al s. XIX.
Wiesbaden: disfruta de los mercados de Navidad en Alemania
Si bien el de Wiesbaden no es de los mercados de Navidad más espectaculares si que merece la pena visitarlo. Se estructura entorno a la iglesia roja y las plazas adyacentes. Tiene un gran árbol de Navidad y un Belén a tamaño real.

El mercado de Navidad de Wiesbaden cuenta con numerosos puestos de artesanía, comida y vino caliente que le aportan un ambiente perfecto para disfrutar de toda la esencia de las navidades en Alemania.
Lo que debes saber antes de visitar Wiesbaden
- En la pl. Dern se celebra el mercado de productos de proximidad los miércoles y los sábados. Es un mercado enfocado a los locales, ya que en Wiesbaden no hay mucho turismo.
- La Oficina de Información Turística se ubica en Marktplatz. Allí podéis pedir un plano de Wiesbaden en castellano.
- El idioma es el alemán y no todo el mundo habla inglés.
- La moneda es el €.
- Para viajar, si eres residente en algún país de la UE, solo necesitas el DNI.
- En Wiesbaden vas a callejear, algunas calles son adoquinadas, por lo que te recomiendo llevar calzado cómodo.
- Los inviernos son fríos por los que si estás pensando viajar a Wiesbaden en Navidad llevate ropa de abrigo.
- Es recomendable llevar un seguro de viaje. Wiesbaden es una ciudad muy segura pero siempre es mejor prevenir.
- Si estáis pensando visitar Wiesbaden no os podéis perder su vecina Maguncia ni Frankfurt.
- Si queréis visitar Wiesbaden en Navidad podéis consultar este post.
Cómo llegar a Wiesbaden
- La mejor manera de llegar a Wiesbaden es desde el aeropuerto de Frankfurt.
- En la misma terminal del aeropuerto podéis enlazar con la línea de tren S8 que tiene parada en la estación de Wiesbaden.
- En las estaciones y los andenes encontraréis máquinas expendedoras de billetes de tren.
- Las máquinas de comprar los billetes se pueden poner en varios idiomas entre los que está el castellano.
- Moverse por la ciudad, especialmente en el centro lo podéis hacer a pie. Las distancias no son largas. De la estación al centro son 20 minutos.
- Lo que queda más lejos es la colina de Neroberg, a la que tenéis que llegar preferiblemente en transporte público.
Una ciudad de Alemania que no teníamos fichada. Gracias por darla a conocer, y a parte de lo termal se ve una ciudad muy bonita, Wiesbaden ya está en nuestra lista de viajes. Saludos!
¡¡Por aquí una fan de Alemania y de las ciudades termales!! Me la apunto para la próxima vez que vuelva por Frankfurt que seguro que será más pronto que tarde. ¡¡Un saludo!!
Linda ciudad en Alemania, parece sacada de un libro de cuentos. Eso tiene Alemania, uno piensa que es solo Baviera y Berlín, pero es mucho más y este posteo sobre Wiesbaden, es el mejor recordatorio de aquello ¡Gracias!
Tenemos pendiente explorar más Alemania, nos apuntamos este artículo para cuando vayamos por el país. Saludos!!
Conocida por sus históricas aguas termales, Wiesbaden combina lujo y tradición en un entorno único. Pasear por sus elegantes avenidas, disfrutar de un baño relajante en sus termas o explorar su arquitectura neoclásica y Art Nouveau es un verdadero placer. Una ciudad que invita a desconectar y disfrutar del auténtico encanto alemán.
Alemania tiene que ser un país maravilloso, tengo muchas ganas de explorarlo y no tenía Wiesbaden fichado, me ha gustado un montón, tomo nota de todo.