Si estás pensando en viajar a Ginebra con perro, lo primero que tienes que saber es que es una ciudad con grandes espacios verdes en los que se puede pasear tranquilamente. Eso sí, también hay algunas zonas restringidas, como la playa: tienes que ir a la playa específica para perros, o en su defecto a aquellos tramos que no estén habilitados como zona de baño para las personas.
Y no te puedes imaginar que simplemente cogiendo el teleférico (dog friendly) en la misma Ginebra se puede subir hasta el Mont Salève, ya en Francia, donde vas a encontrar unas vistas preciosas de Ginebra.
Si subes más arriba hay unas praderas inmensas en las que pasear con el perro se convierte en algo muy placentero.
Si tu perro es algo reactivo, esto juega a tu favor: al ser extensiones tan amplias y llanas, puedes ver venir a otros perros o animales desde la distancia. Nosotros subimos en pleno verano y la hierba, que en primavera imaginamos muy verde, estaba ya de un color amarillo seco.

Por allí es fácil encontrarse también con vacas pastando; hay puertas de entrada a las praderas pensadas específicamente para los rebaños, y conviene tener cuidado si hay terneros cerca, porque las vacas los defienden. Eso lo tenéis indicado en los carteles de las puertas de acceso.
Nuestra recomendación es que llevéis al perro controlado si veis vacas cerca, para evitar cualquier situación de peligro.
Por lo demás, las praderas son espacios grandes con unas vistas espectaculares de los Alpes, y se puede aparcar allí mismo, a pie de carretera. Es un lugar muy relajante: en verano la gente sube a ver el atardecer, que es precioso, y se lleva su manta o su picnic para quedarse después a ver las estrellas. Una experiencia casi mágica para alejarse del bullicio de la ciudad y del asfalto. Creéme, tu peludo te lo agradecerá.
Tabla de contenidos
Moverte por Ginebra con perro
Antes de coger el transporte público conviene preguntar si existe una tarifa especial para animales, porque a veces se paga solo la mitad del billete. Se puede subir con el perro al menos en los transportes públicos.
En los restaurantes hay que preguntar antes de entrar si admiten perros, aunque en las terrazas, en general, no vais a tener ningún problema. Y en la mayoría os traerán un bol de agua para el perro. Y es una de las cosas en las que se nota el carácter dog friendly de la ciudad.
Nosotros, la vez que viajamos con el perro, fuimos en verano e hicimos mucha vida de picnic, y cuando no, estuvimos en terrazas.

En esa época el calor puede llegar a ser bastante extremo, así que hay que tener mucho cuidado, especialmente si pasáis por zonas de asfalto, de llevar bien protegidas las almohadillas: podemos dar fe de que el asfalto quema mucho.
Pensad que en plena ola de calor a veces he tenido que llevar al peludete en brazos y la fiera no es un perrito faldero, pesa sus 15 kg, que para entrenar bien los biceps y sudar a mares son más que suficientes.
La ventaja, en los días de más calor, es que siempre tenéis el recurso de quedaros en un parque: los parques de Ginebra son grandes, están muy bien cuidados, y la gente local hace muchísima vida en ellos cuando hace buen tiempo, así que los vais a encontrar llenos de actividad. La única norma que piden a los dueños de perro es que vayan atados con correa para entrar.
| A tener en cuenta: Si viajas en épocas de mucha calor deja las zonas de asfalto para primera hora de la mañana. Aprovecha los espacios verdes, la sombra de los árboles y el césped y las innumerables fuentes para refrescar a tu perro y a ti mismo. |
El casco antiguo y la catedral
Te recomiendo hacer un recorrido por el casco histórico de Ginebra. ¿Sabías que es el casco histórico más grande de todas las ciudades de Suiza? Es una parada imprescindible, y dentro de él está la Catedral de San Pedro, un templo gótico del siglo XV cuya entrada a las naves principales es gratuita.
Con el perro no se puede entrar a la catedral, así que os recomendamos, si podéis, hacer turnos: que alguien se quede esperando fuera mientras el otro entra, porque tampoco hace falta tanto tiempo para verla. Y no lo decimos tanto por el interior en sí de la catedral, sino porque al dirigiros hacia la salida os vais a encontrar una capilla espectacular: la capilla de los Macabeos.

Los frescos decoran todos los techos y todas las paredes, las bóvedas están hechas con arcos ojivales de crucería, y los ventanales tienen vidrieras de colores de estilo gótico. No es una capilla enorme, pero tampoco es pequeña, y tiene un órgano precioso además de un púlpito profusamente decorado. Es de esas cosas que hay que ver sí o sí en Ginebra, para mí un imprescindible, y no requiere tanto tiempo como para que quien se quede fuera con el perro se aburra esperando.
Eso sí, ya que estás ahí si te apetece si que hay una parte de pago que incluye la subida a la torre y la visita al subsuelo. Desde la torre las vistas son impresionantes y en el subsuelo hay restos de las iglesias anteriores, además de alguna cosa de época romana. Para mí, el imprescindible es la capilla de los Macabeos, lo demás podéis valorar la opción de hacer turnos más largos.
El Mont Salève, la excursión con perro imprescindible
Subir al Mont Salève es una de las actividades que hay que hacer sí o sí si viajáis con perro a Ginebra. Se puede subir en funicular, y el perro paga la mitad del billete. Cuando el teleférico os deja arriba, en la estación encontraréis vistas directas sobre el lago Lemán y sobre toda Ginebra., incluso se puede distinguir el Jet d’Eau.
Si queréis subir más arriba andando, id con tiempo, porque es un camino de senderismo, todo cuesta arriba; nosotros recomendamos coger el coche y subir más, porque ahí arriba es donde están las vistas espectaculares y las praderas de las que hablábamos antes. Está vez es en el lado contrario.

Entre la estación del teleférico y las praderas de arriba del todo, a medio camino, además de una torre, os vais a encontrar un monasterio budista. Se puede llegar hasta él dando un pequeño paseo, y con el perro no hay ningún problema para entrar. Dando la vuelta al edificio del monasterio hay, en la parte de atrás, una especie de balcón con banderitas de oración colgando, desde donde tenéis otra vista de Ginebra simplemente espectacular.
El Monte Salève es un lugar al que la gente local va a hacer parapente cuando hace buen tiempo, y a esquiar en invierno; es la montaña más cercana a Ginebra. Se puede llegar a pie, en coche o en teleférico, también desde la parte francesa, y parece que además sube algún autobús hasta la zona de la estación del teleférico.

Si bajáis por un caminito desde la estación del teleférico, encontraréis unas mesas de picnic muy sombreadas, perfectas para el verano, y también mobiliario infantil para los niños. Mucha gente va allí a ver la puesta de sol; es un espacio completamente natural, así que resulta muy adecuado para ir con vuestro perro.
| A tener en cuenta Aunque cojas el teleférico en Ginebra ciudad, el Monte Salève no está en Suiza, está en Francia. Ello implica que estás cruzando una frontera y por lo tanto ten especial cuidado con la documentación. También es muy importante que subas agua para ti y tu perro, en las praderas no vimos nada. |
El lago, los cisnes y el Jet d’Eau
En el lago hay numerosos cisnes que viven en libertad. Se ven súper amigables con las personas. Sin embargo, os recomendamos tener cierta precaución: cuando nosotros nos acercamos a la orilla con nuestro perro, sin ninguna provocación por suparte, algunos de esos cisnes vinieron hasta nosotros y le soltaban bufidos. Aunque hablo desde la total ignorancia en este tema, son animales y , al menos mi perro no les hacía mucha gracia.

Otra de las cosas imprescindibles de Ginebra, y que además tenéis a pie de calle, de libre acceso tanto para las personas como para los animales, es el Jet d’Eau: un enorme chorro de agua que llega a una altura de 140 metros. Antiguamente se usaba para distribuir la presión del agua, así que su origen era algo meramente práctico, y hoy se ha convertido en todo un símbolo de Ginebra.

Una buena opción dog friendly es hacer un recorrido en barco por el lago Léman, nosotros lo hicimos y pasamos muy cerca, teniendo así otra perspectiva diferente del Jet d’Eau.
| ¿Sabías que…? El agua del Jet d’Eau puede salir a una velocidad de 200 km/h, sacando 500 litros por segundo, y se calcula que el agua que queda suspendida en el aire puede llegar a pesar 7 toneladas. |
Muy cerca de allí, en el paseo del Jardín Inglés, otro pequeño parque donde pasear tranquilamente con el perro, está el reloj de flores. Desde el siglo XVI Ginebra se ha caracterizado por sus profesiones de alta relojería, y este reloj se creó en 1955. Está tan cerca del Jet d’Eau que casi se pueden ver los dos a la vez, y es uno de los símbolos de la tradición relojera de Suiza.

| ¿Sabías que…? Se dice que la aguja de los segundos del reloj de flores es la más grande del mundo: mide 2,5 metros. |
Los parques de la ciudad
En la ciudad de Ginebra hay varios parques donde pasear tranquilamente con el perro, con lugares sombreados perfectos para refrescarse en verano. Entre ellos no os podéis perder el Jardín Inglés, el Jardín Botánico y el Parque de los Bastiones.
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Parque de los Bastiones
El Parque de los Bastiones es uno de los más céntricos y bonitos de Ginebra. Tiene numerosos árboles muy grandes con amplias sombras; en verano el césped se queda algo seco, pero normalmente, en las dos estaciones, está de un verde precioso, así que es perfecto para un picnic.
Tiene un restaurante en su interior, como un antiguo invernadero, con su propia terraza, y también una zona donde se reúne muchísima gente para jugar al ajedrez: hay tableros dibujados en las baldosas del suelo con piezas gigantes, y un par de mesas más con tableros dibujados. En primavera, sobre todo, se ven auténticas aglomeraciones de gente jugando.

En este mismo parque está el Monumento a los Reformadores, construido entre 1909 y 1917 en memoria de los hechos que tuvieron lugar entre los siglos XVI y XVII con la Reforma de Calvino y su difusión por la ciudad. Allí aparecen representados Juan Calvino, Guillermo Farel, Teodoro de Beza y John Knox, entre otros reformadores europeos. Como en otros parques de Ginebra, hay bancos y algunas fuentes de agua, y tiene hasta tres entradas por diferentes partes de la ciudad.
Parque de la Grange
Es otro de los parques de la ciudad que me tiene completamente enamorada, tiene una parte de bosque súper fresca y sombreada.
Una rosaleda con fuentes de agua y estatuas que es una pura fantasía, especialmente si la visitas en primavera.
además parte del parque da directamente a la zona del Lago Léman, a la playa de Ginebra. Si os situais en la Villa de la Grange veréis que las vistas son simplemente espectaculares. Además la casa está llena de parterres de flores que la hacen espectacular.
El propietario de la finca, William Favre, la legó en 1917 al Ayuntamiento de Ginebra y dispuso en su testamento que el parque se destinara a uso público.

La Perle du Lac
Si cruzas el lago, hay barcos que son transporte público,puedes acercarte al parque de La Perle du Lac. Está junto al Jardín botánico. y Además, da directamente al Lago. Desde allí puedes ver el edificio de la Organización Mundial de comercio.
Te encuentras a unos 15 minutos a pie de las Naciones Unidas, puedes ver el exterior y el monumento de la silla rota.
Puedes entrar con tu perro atado con correa. En la normativa de los parques dice que pueden ir por los senderos.
Dónde hacer picnic y qué necesitas
Un detalle práctico que conviene conocer: cuando no es temporada de verano, algunos parques habilitan en el césped cuatro baldosas señaladas, pensadas para poder colocar allí un hornillo o una pequeña barbacoa. El mejor escenario para hacer un picnic, de todas formas, sigue siendo el Mont Salève, con sus praderas inmensas, y sus zonas habilitadas. También los parques como el Parque de los Bastiones y la Grange dentro de la ciudad.
Si os gusta comer caliente, además de hacer vuestra propia fondu( en las épocas del año en que està permitido, otra opción es acercarse a los supermercados Coop o Migros, buscad el más cercano. Suelen tener una sección de comida caliente dónde podéis encontrar desde pollo a l’ast, a quiches lorraines, platos de pasta, panacotta, pizza, platos de verduras… También en la misma sección encontrareis cubiertos desechables gratuitos.
Un plato caliente os puede salir por 9 ó 10 CHF.

Carouge, el barrio con espíritu italiano
Tenía que enseñaros el que, al menos para mi, es el barrio más bonito de Ginebra: Carouge, el antiguo barrio italiano de la ciudad, que mantiene todo el espíritu de sus orígenes. Su arquitectura llama la atención, es súper acogedor, y en el centro del barrio hay plazas grandes llenas de flores, especialmente en primavera, muy agradables para pasear. Es también el lugar donde se hace más vida nocturna en verano; si vais con el perro, lo que sí podéis hacer es aprovechar las numerosas terrazas al aire libre. Porque, no os voy a engañar, tampoco vimos nada especialmente relevante para ir con perro, pero si que es un barrio que debes conocer si o si si viajas a Ginebra.
| Sabías que…? El mercado de Carouge se celebra desde hace unos 300 años, en la plaza del mercado, con mucho producto local. Se monta los miércoles y los sábados, y cuando hace buen tiempo, también los jueves al atardecer. Nos sorprendió encontrar, entre los puestos, uno con jamón ibérico y pan con tomate. También hay cosmética natural, productos de panadería y comidas preparadas que ocupan toda la plaza. |
Si os gusta el jazz, en Carouge está el local más conocido de Ginebra para salir de noche: Le Chat Noir. Queda algo lejos del centro, pero tiene muy buena combinación de transporte público para llegar. La verdad es que no hemos visto nada especialmente pensado para perros en el barrio, pero sí que se puede estar en cualquier terraza con él, y sigue siendo, a nuestro parecer, uno de los barrios más bonitos de Ginebra.
Lo que debes saber si viajas a Suiza con perro
- Antes de viajar a cualquier destino, siempre miro como está la zona con el tema de leismaniosis…Llamadme loca, pero cada uno tiene sus manias. Una ventaja de Ginebra es que el flebótomo que transmite la leishmaniosis no es un insecto muy presente en la zona. Aunque no está exento 100%.
- Lo que sí conviene vigilar es la garrapatas si os movéis mucho por prados y espacios verdes, ya que allí sí es más habitual encontrarlas como transmisoras de la enfermedad de Lyme. Con lo dicho, extremar precauciones respecto a antiparasitos.
- Pasaporte, no cartilla de vacunación. Para circular por la Unión Europea con vuestro perro hace falta el pasaporte, no vale la cartilla de vacunación; y hay que tener en cuenta que Ginebra, además, está fuera de la Unión Europea. Hay que viajar con el pasaporte, con las vacunas normalmente al día desde un mes de antelación, el perro desparasitado y con toda la documentación en regla. No confundáis el pasaporte con la cartilla de vacunación, porque no es lo mismo: el pasaporte es el documento específico que os habilita para viajar con vuestro perro.
- Llevad un bebedero. El agua de Ginebra es muy buena, rica en magnesio y calcio, y además de buen sabor. Al haber fuentes de agua potable en cualquier rincón, con un bebedero podéis ir rellenando e hidratando a vuestro perro, sobre todo en verano.
- Cuidad las almohadillas. Si vais a hacer grandes caminatas, especialmente por asfalto, y vuestro perro no está muy acostumbrado a caminar muchas horas, os recomendamos hacer antes del viaje un tratamiento en sus almohadillas, con endurecedores e hidratación. Ya estando allí, seguid hidratándolas.
- Protegedle los ojos en alta montaña. Nosotros le pusimos una gorra a nuestro perro para que el sol no le diera directamente en los ojos. Si es un perro de poco pelo, intentad protegerlo también del sol en general, que en alta montaña es bastante extremo.
- Alojamiento. No vais a tener problema para encontrar hoteles que acepten perros, y el alojamiento en Ginebra no resulta tan caro si se compara con el nivel de vida general de la ciudad. Aun así, tanto si viajáis en coche como si os movéis en transporte público, una buena opción es alojarse en Francia, justo al lado de Ginebra.
- Nosotros nos alojamos en uno de esos hoteles sencillos que hay muchos, a unos diez minutos en coche, y aunque hay que cruzar la frontera continuamente, normalmente, salvo que coincida algún evento, no suele haber colas. Comprar comida en Francia, además, sale bastante mejor de precio que comprarla en Ginebra. Si preferís alojaros en la propia Ginebra, tened en cuenta que, según el barrio, es probable que necesitéis usar el transporte público, porque algunos quedan bastante alejados.
- Si viajáis en coche, los parkings no tienen precios exorbitados en comparación con los elevados precios generales de la vida en Ginebra.
- Si vais a utilizar la autopista, porque vais en coche necesitareis una Viñeta. Cuesta 40 CHF. Es un solo pago para circular por autopista. Podéis hacer el tramite on line en esta Web. Es válida para un año.
Excursiones cerca de Ginebra con perro
Chamonix
En primer lugar recomendamos Chamonix. Allí se puede hacer un recorrido por el pueblo, y abajo, en el propio pueblo, hay pequeñas rutas de senderismo desde las que se ve el Mont Blanc, que se pueden hacer bien con el perro. Nosotros recomendamos, además, coger el tren de Montenvers y subir hasta el glaciar, porque desde allí hay unas vistas a las montañas espectaculares, auténtico paisaje de National Geographic.
En invierno no lo recomendamos, porque la mayoría de los caminos de senderismo están cerrados por la nieve, y tampoco aconsejamos ir con el perro a no ser que esté acostumbrado a la alta montaña nevada. En primavera, o en otras estaciones sin nieve, hay rutas de senderismo muy agradables para hacer con el perro, tanto desde arriba del trayecto en tren, cosa que recomendamos, como si os quedáis abajo en el pueblo; aun así, merece la pena subir, porque las vistas son espectaculares. El billete de tren cuesta unos 20,20 €, y el perro paga la mitad. Fuera de temporada de esquí, además, el tren no suele ir tan lleno como en temporada, cuando conviene evitar la hora en la que bajan todos los esquiadores.
| Si quieres saber todos los pormenores para visitar Chamonix no te pierdas: Chamonix: qué ver en los Alpes franceses. Montblanc, Mer de glace, Aiguille du Midi |

Annecy
Otra excursión, a aproximadamente una hora de Ginebra, y que recomendamos si vais con perro, es Annecy, a la que también llaman la Venecia del norte. Es un pueblo muy bonito y con mucho encanto para ir con vuestro compañero de cuatro patas, sobre todo por su lago, con los Alpes al fondo y unas vistas increíbles, además de unas extensiones de prados impresionantes en el propio parque.

Es un pueblo muy bonito y, como tal, bastante turístico en la zona del lago, donde suele haber mucha gente, especialmente los fines de semana, porque mucha gente va allí a pasear al perro, a pasar el día, a hacer un picnic o a coger una barca. Aun así, al ser un espacio tan grande y tan verde, no da sensación de estar entre una multitud. En el propio pueblo también se puede encontrar bastante explicación histórica del lugar.
| Lo que necesitas saber para viajar a Annecy: Qué ver en Annecy, la Venecia de los Alpes, en Francia |
Aix-Les-Bains
También podéis acercaros, a una hora aproximadamente, a un pueblo muy agradable para pasear con el perro llamado Aix-les-Bains. El pueblo es bonito y sencillo, ciudad balnearia; tiene algún parque grande que merece la pena, y una zona junto al lago con un paseo bastante sombreado, gracias a sus plataneros, donde merece la pena dar un paseíto con el lago Bourget al lado.

Lo que sí recomendamos hacer sí o sí, tanto si vais con perro como si no, es coger el coche (o alquilar uno si no tenéis) y subir hasta el mirador del Belvedere de Mont Revard. Solo la carretera ya es preciosa: una carretera de montaña que invita a subir despacio y pasar las horas con tranquilidad. Arriba os esperan unas vistas sobre los tres lagos de la región, muy bonitas.
El Belvedere de Mont Revard
Al subir al mirador os vais a encontrar varios miradores, algunos hechos con listones de madera y otro de cristal transparente; aunque cuando estuvimos nosotros, el cristal había perdido bastante transparencia por las pisadas de tanta gente, y se había vuelto algo opaco. A nuestro perro no le impactó tanto eso, pero sí le impactó ver aquel agujero que daba directamente al suelo. Así que no esperéis una gran plataforma acristalada, porque está bastante desgastada, pero sí es un lugar perfecto para hacer un picnic. No vimos mesas de picnic como tales, pero sí hay un bar- restaurante, y una tienda de recuerdos. Frente al lago hay una serie de bancos alargados y grandes donde, aunque no haya mesas, se puede hacer un picnic con muy buenas vistas.

Interlaken
A esta excursión no fuimos con el perro, así que no puedo deciros cómo se porta el tren cremallera con ellos ni si hay restricciones para subir. La incluyo igualmente porque merece la pena conocerla si tenéis unos días más por delante en la zona.
Desde Ginebra el trayecto en tren es largo, con trasbordos, y cansa un poco, pero compensa. Interlaken está situada entre dos lagos, el Thunersee y el Brienzersee, con las montañas nevadas asomando al fondo, y ese aire de pueblo alpino-cosmopolita que dejó la llegada del ferrocarril en el siglo XIX, cuando los ingleses de la época victoriana lo convirtieron en uno de los grandes destinos turísticos de los Alpes, algo parecido a lo que pasó en Chamonix.

Para pasear, lo mejor es acercarse hasta la orilla del lago cruzando las vías de la estación y siguiendo el río Aar. El paisaje es de prados con montañas de fondo, y si vais en primavera, de flores amarillas y blancas y hierba alta, con alguna que otra vaca pastando.
Preguntas frecuentes sobre viajar a Ginebra con perro
¿Puedo entrar con mi perro en el transporte público de Ginebra? Sí, ase puede viajar con perro. Conviene preguntar antes si existe tarifa especial para animales, porque en algunos casos se paga solo la mitad del billete. El perro debe ir con correa, aunque he visto perros sueltos en el transporte público no es lo correcto.
¿Necesito pasaporte o cartilla de vacunación para viajar con mi perro a Ginebra? Se necesita el pasaporte para animales de compañía. piensa que cruzarás dos fronteras. La cartilla de vacunación y el pasaporte son documentos distintos, si tienes dudas consulta a tu veterinario.
Ginebra queda fuera de la Unión Europea, así que conviene llevar toda la documentación en regla, con las vacunas al día desde al menos un mes antes del viaje y el perro desparasitado. Las mismas medidas son necesarias para viajar a Francia.
¿Se puede entrar con perro a la Catedral de San Pedro? No, con perro no se puede entrar. La solución más práctica es hacer turnos si viajáis acompañados, ya que la visita no requiere demasiado tiempo.
¿Es fácil encontrar hoteles que admitan perros en Ginebra? Sí, y los precios no son excesivos comparados con el nivel de vida general de la ciudad. Alojarse en Francia, justo al otro lado de la frontera, es otra opción muy habitual y más económica. Ciudades como Annemasse o Gaillard quedan muy cerca tanto en coche como en transporte público.
¿Qué excursiones de un día se pueden hacer con perro cerca de Ginebra? Chamonix, Annecy, Aix-les-Bains y el mirador del Belvedere de Mont Revard son las excursiones que recomendamos, todas ellas a aproximadamente una hora de Ginebra.
Ginebra, con sus fuentes de agua potable en cada esquina, sus parques cuidados y unos alrededores alpinos espectaculares, es un destino donde viajar con perro es, sobre todo, agradecido. Solo hace falta la documentación en regla, algo de previsión con las almohadillas y el calor, y ganas de pasear despacio. Yo tuve claro, desde la primera vez que estuve en Ginebra que mi perro tenía que visitar los Alpes. Y tú? Ya te has decidido por este destino entre lagos y montañas?