Interlaken, la belleza del valle en el corazón de los Alpes suizos

Hay lugares que inspiran paz y Interlaken, en los Alpes suizos, es uno de ellos. El aire fresco de la primavera, los prados florecidos con las altas montañas al fondo. Es como si la naturaleza se haya explayado en esta zona para regalarnos sus mejores galas.

Si estás pensando en viajar a Suiza, sin duda Interlaken se va a convertir en uno de los lugares imprescindibles. Para nosotras, fue toda una experiencia. Interlaken nos regaló un día de sol precioso. Cuando el tren empezó a cruzar los valles suizos y las montañas nevadas fueron apareciendo una tras otra por la ventanilla, enseguida nos dimos cuenta de que llegar hasta allí había sido una muy buena elección… Y no me equivocaba.

Nosotros viajamos desde Ginebra en tren. No os voy a engañar: el trayecto de ida y vuelta es largo y algo cansado —entre transbordos y esperas— pero, a pesar de madrugar, de volver a nuestro alojamiento a las tantas mereció la pena.

Si quieres concocer todo lo que necesitas para viajar a Interlaken, qué puedes hacer allí para aprovechar al máximo esos paisajes espectaculares sigue leyendo este post.

Vistas desde Harder Kulm

Un poco de historia: entre dos lagos y el corazón de los Alpes

El nombre lo dice todo. Inter lacus significa “entre lagos” en latín, y es que Interlaken se extiende justo en el istmo que separa el lago Thun (Thunersee) del lago Brienz (Brienzersee). Esta posición geográfica tan singular es la que hace del lugar un enclave tan espectacular.

Ya en la Edad Media existía aquí un monasterio agustino fundado en 1133 —el convento de Interlaken— que fue durante siglos el corazón espiritual y económico de la región. Y digo económico porque desde el monasterio se controlaba el puente que cruzaba el rio Aar.

Con el paso de los siglos el monasterio empezó a entrar en decadencia. Un declive que llegó a su punto álgido en la época de la reforma protestante. Se secularizó en 1528 dando paso a lo que se iria convirtiendo en el Interlaken que conocemos actualmente.

Pero, si algo tuvo realmente peso en la fisonomia del Interlaken actual, fue la afluencia turística de 1800. Sí, hubo un antes y un después con la llegada del ferrocarril.

Con la llegada del ferrocarril en el siglo XIX, aquello se transformó totalmente. Os pongo en situación: los ingleses de la época victoriana “descubrieron” los Alpes suizos y convirtieron Interlaken en uno de los grandes destinos turísticos de Europa. Algo parecido a lo que ocurrió en Chamonix, y el mítico Montblanc. Hoteles grandiosos, paseos arbolados, y una infraestructura pensada para el turismo de lujo, fueron los legados que nos dejó aquella época.

Vistas desde un restaurante en Interlaken

Hoy en día, ese espíritu de pueblo alpino-cosmopolita sigue muy presente: hay tiendas junto a agencias de aventura. Las macetas repletas de flores de varias variedades y colores y el rumor del río que hace de nexo de union entre ambos lagos y atraviesa Interlaken.

¿Sabías que? El Höheweg, el bulevar principal de Interlaken, fue durante el siglo XIX el paseo favorito de la aristocracia europea. Desde sus jardines se tiene una de las vistas más fotografiadas de Suiza: la cumbre nevada del Jungfrau perfectamente enmarcada al fondo del valle.

Qué hacer en Interlaken. Lo que no te puedes perder


Subir en el funicular a Harder Kulm (1.322 m)

Esta fue nuestra primera parada nada más llegar y os recomiendo que también sea la vuestra. Desde la estación de Interlaken Ost, el funicular sube en apenas 10 minutos hasta los 1.322 metros de altitud de Harder Kulm.

Subida en funicular a  Harder Kulm

Nosotros, en temporada media, compramos los billetes en la misma estación del funicular.

Arriba os espera uno de los miradores más espéctaculares de toda la región. Desde allí tenéis ante vosotros una perspectiva aérea absoluta de los dos lagos, y del valle que se extiende entre ellos, con el macizo del Jungfrau al fondo. Es cómo ver un mapa físico en 3 D. Es una visión que no olvidaréis. Y si vais con peques, una buena manera de motivarles a descubrir las curiosidades de los relieves y de la geografía.

Vistas de Interlaken y los lagos desde 1323 m de altitud

Además del mirador hay un restaurante panorámico —más elaborado, perfecto para una comida especial— y una zona tipo cafetería más informal. Tened en cuenta que a la hora de comer, si queréis sentaros junto a las vistas, el restaurante da prioridad a las reservas, así que si es vuestro plan, apuntadlo. También hay un segundo restaurante de estilo pizzería por si preferís algo más rápido y económico.

Desde Harder Kulm podéis hacer distintas rutas de senderismo. Nosotros optamos por una circular de unos 3 km marcada como “fácil”, y lo es en términos de distancia y desnivel —la completamos en menos de una hora—, pero hay un detalle importante: parte del camino transcurre por senderos estrechos sin barandilla justo al borde del barranco.

Itinerarios por interlaken de senderismo

Si tenéis vértigo, si vais con niños inquietos o con mascotas sueltas, tenerlo muy en cuenta antes de elegir esta opción. Lo cierto es que al no haber conocido este hecho, a mí personalmente, que padezco de una enferemedad del oido relacionada con el equilibrio, me costó muchisimo. Y lo reconozco, la ruta es ultrafácil, pero tiene sus peros.

Para bajar podéis hacerlo a pie o de nuevo en funicular. Las colas pueden ser largas en temporada media (nosotros fuimos en mayo en día laborable y ya había espera); de hecho, nos quedamos los primeros de la cola del siguiente funicular. La ventaja es que pasan con bastante frecuencia.

Si escogéis la opción de bajar hasta Interlaken andando, contad con una hora, hora y media, aproximadamente.


Desde Interlaken también podéis coger un tren a Lauterbrunnen y desde allí hasta Kleine Scheidegg, para poder subir en cremallera hasta la Jungfraujoch, a 3.454 metros de altitud, conocida como”La cima de Europa”. La experiencia no tiene nada que ver con el funicular: arriba está el glaciar Aletsch, el más largo de los Alpes, y la nieve es omnipresente incluso en verano. Es una posibilidad si pasas varios días en la zona.

Y si no quieres complicarte con transbordos de trenes para llegar a la cima del mundo, Get Your Guide te lo pone fácil con la excursión de 1 día a Jungfraujoch.

Get Your Guide tiene una gran selección de tours y actividades con guía en la región de Jungfrau, muchos de ellos con cancelación gratuita.

Un paseo por el lago y parapentes de cerca

Después de bajar del funicular, lo ideal es perderse por las orillas del lago. Interlaken tiene dos: el Thunersee al oeste y el Brienzersee al este. La distancia entre ambos es considerable, así que elegid según cómo hayáis organizado el día. Claro que, si estáis varios días, podéis organizaros excursiones para conocerlos los dos.

Casa de madera en el rio Aar. Interlaken. Suiza

Para llegar al lago desde el centro lo más fácil es cruzar las vías de la estación de tren y seguir caminando hacia el río Aar, donde hay un puente muy bonito. Una vez llegáis al río, es simplemente cuestión de seguir su curso para llegar hasta los lagos. Disfrutad del paisaje, las montañas al fondo, los prados que en primavera se llenan de pequeñas florecitas en las que predominan los tonos amarillos y blancos, prados de hierbas altas en los que abundan dientes de león. Y sí, podéis encontrar algunas vacas pastando, por algo estmos en Suiza. Desde allí también veréis gente practicando deportes acuáticos: kayak, paddleboard, rafting,… Podéis disfrutar de un paseo tranquilo disfrutando de un entorno que resulta prácticamente idílico.

Prados de los alpes de Suiza

A unos 10 minutos del centro, no os perdáis el lugar donde aterrizan los parapentes. Interlaken es uno de los destinos de parapente más famosos de Europa, y ver llegar a los pilotos planando sobre ese paisaje alpino es un espectáculo en sí mismo. Si os animáis a lanzaros vosotros también, podéis reservarlo a través de GetYourGuide, que tiene opciones de biplaza para todos los niveles.

A nosotros nos recomendaron ver la bajada de los parapentes en la oficina de Información turística y la verdad es que fue todo un acierto.


Lauterbrünnen y su cascada: la sorpresa inesperada

No teniamos pensado movernos de Interlaken, pero al final de la tarde decidimos tomar un tren que a unos 20 minutos nos dejaba en Lauterbrünnen.

En realidad nos llamaba la atención por su cascada, pero la arquitectura y los paisajes de este pequeño pueblo de Suiza nos dijeron que merecía la pena la intuición (debo decir que después de ir un poco a la aventura, lo he visto mucho en Instagram, no creáis que estaréis solos en la cascada)

El pueblo en sí es pequeñito —una avenida principal, la iglesia, algunas tiendas de souvenirs—, pero la arquitectura de las casas es preciosa. Aunque, no es exactamente el pueblo de Heidi, es como estar dentro de los dibujos , que a algunos nos marcaron la infancia. Y, que queréis que os diga, hace ilu.

Lauterbrünnen arquitectura casas de madera

Tejados de madera a dos aguas, balcones con detalles tallados en madera, flores en las ventanas… Es la quintaesencia del pueblo alpino. Viniendo desde la estación se ve al fondo una montaña nevada que con la luz anaranjada de la tarde lucía absolutamente espectacular. Lo que diriámos una imagen de postal que se plasma en la retina.

bajo la cascada en una gruta natural habilitada

Y al final del pueblo os espera el gran protagonista: la cascada Staubbachfall, una de las más altas de Europa, con sus casi 300 metros de caída libre. Podéis subir hasta ella por unas rampas metálicas empinadas pero anchas, y a través de un túnel llegaréis a unas cuevas con ventanas naturales que literalmente os mantienen dentro de la catarata. El agua os va a mojar —llevad un buen chubasquero o impermeable, en serio—, pero la experiencia es absolutamente brutal.


Dato curioso: El valle de Lauterbrünnen inspiró a J.R.R. Tolkien para crear el Valle de Rivendell en El Señor de los Anillos. El autor visitó la región en 1911 y quedó tan impresionado por sus cataratas y sus paredes rocosas verticales que las plasmó en su obra. Lo que puede dar de sí un poco de senderismo en una mente prodigiosa para imaginar mundos diferentes, ¿No os parece?

Gastronomía alpina

Suiza no es precisamente el destino más económico de Europa para comer —y Interlaken lo es menos aún, ya que estamos en zona turística—, pero hay opciones para todos los presupuestos.

La gastronomía tradicional suiza que no podéis perderos:

  • Rösti: las tortitas de patata rallada y frita son el plato más representativo de la Suiza alemánica. Las encontraréis en casi todos los restaurantes. De hecho, es un plato que podéis encontrar perfectamente en Alemania.
  • Fondue y raclette: perfectas . El fondue de queso es un ritual social que va mucho más allá de simplemente comer. Incluso he visto a los locales preparar sus fondus en un picnic en algun parque de Suiza.
  • Cerdo a la plancha y salchichas (Bratwurst): la parte alemana de Suiza tiene una tradición carnívora muy potente.
  • Chocolate y repostería suiza: para el desayuno o la merienda, los pasteles y el chocolate de las panaderías locales tienen otro nivel.
Fondu gastronomia de suiza

En Interlaken hay bastantes opciones de restaurantes, tanto de comida tradicional como internacional. Pero, si queréis aprovechar el día o estáis buscando opciones económicas, una excelente opción son los supermercados Coop, que tienen restaurante propio. Ofrecen platos calientes a precios razonables para los estándares suizos, podéis elegir el tamaño del plato y hay microondas disponibles. Es de las alternativas más asequibles que vais a encontrar en la zona. Esta cadena de supermercados, junto a los Migros, que ofrecen opciones parecidas, la encontraréis por toda Suiza.


Suiza tiene cuatro idiomas oficiales: alemán, francés, italiano y romanche. Interlaken está en la zona germanohablante, así que todos los carteles y menús estarán en alemán. Es una de las cosas que más llaman la atención, en cada cantón esta todo exclusivamente en el idioma de la zona, sin bilinguísmo, o en este caso cuatrolinguismo.
No os preocupéis: al ser zona turística, el inglés funciona en cualquier establecimiento.

Cuál es la mejor época para viajar a Interlaken

Interlaken es un destino para las cuatro estaciones, pero cada una tiene sus particularidades:

Primavera (abril-junio): Mi favorita. Los prados están llenos de flores alpinas, las cascadas llevan más agua por el deshielo y las temperaturas son agradables. Las colas en los funiculares ya existen pero son manejables. Nosotros fuimos en finales de abril y con un día soleado la experiencia fue perfecta, aunque a ratos necesitamos cortavientos.

flores alpinas, tulipanes en primavera de Interlaken

Verano (julio-agosto): La temporada alta por excelencia. El senderismo está en su máximo esplendor, los lagos invitan al baño y la luz es espléndida. A cambio, más turistas y precios más altos.

Otoño (septiembre-octubre): Los bosques se tiñen de colores cálidos y la afluencia de turistas baja notablemente. Muy recomendable, si queréis estar algo más tranquilos.

Invierno (noviembre-marzo): Interlaken se transforma en base para las estaciones de esquí del entorno. Los paisajes nevados son de una belleza sobrecogedora, aunque algunas actividades al aire libre tienen horarios reducidos. y las rutas de senderismo se cortan debido a la nieve.

Qué ver en los alrededores

Grindelwald

A solo 20 minutos en tren desde Interlaken Ost, Grindelwald es el típico pueblo alpino de postal con el Eiger presidiendo el horizonte. Ideal para senderismo en verano y esquí en invierno.

Thun

En la orilla del lago Thun, a 30 minutos en tren, Thun es una ciudad con casco histórico medieval muy bien conservado, con su castillo del siglo XII y sus peculiares arcadas cubiertas donde pasear de tiendas.

Brienz y el lago Brienz

El pueblo de Brienz, famoso por sus tallistas de madera, se encuentra a orillas del lago del mismo nombre, de un color azul turquesa absolutamente irreal. Si habéis cogido el pase de transporte de un día, podéis llegar en barco, que además entra incluido con ese billete.

Berna

La capital federal de Suiza está a menos de una hora en tren. Su casco histórico es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, con esas famosas arcadas medievales que lo recorren durante kilómetros.

¿Sabías que? El oso es el símbolo heráldico de Berna desde el siglo XII. Según la leyenda, el duque Berchtold V prometió que la ciudad llevaría el nombre del primer animal que cazara en el bosque circundante. Fue un oso. Hoy en día la ciudad tiene un Bärenpark —parque de osos— a orillas del río Aare donde podéis ver a los osos en un entorno natural.

Lo que necesitas saber para viajar a Interlaken (Suiza)

Documentación y moneda

Suiza no pertenece a la Unión Europea pero sí al espacio Schengen. Con el DNI español es suficiente para entrar. La moneda es el franco suizo (CHF), no el euro. El cambio aproximado es de 1 euro = 0,90-0,95 CHF. Los euros se aceptan en muchos establecimientos turísticos pero el cambio suele ser desfavorable, así que merece la pena sacar francos en un cajero o cambiar en el banco. Aunque una tarjeta sin comisiones es la mejor opción. Las veces que he estado en Suiza siempre he pagado con tarjeta, sin ningun problema y no he cambiado moneda. Si que he llevado € por si acaso.

Idioma

En Interlaken se habla alemán, en concreto una variante de alemán suizo. El inglés funciona perfectamente para comunicarse con cualquier persona del sector turístico.

Cómo moverse

El Swiss Travel Pass es la opción más cómoda si pensáis hacer varios desplazamientos. Incluye trenes, autobuses, tranvías urbanos, barcos lacustres y muchos funiculares y teleféricos. Merece la pena calcularlo según vuestro itinerario. De hecho podéis coger el barco del lago para visitar algún pueblito. Es un paseo super agradable que os entra con la Swiss Travel Pass de 1 día.

Si preferís moveros en coche, tened en cuenta que necesitáis la vignette suiza (pegatina de autopista, ~40 CHF) para circular por autovías y el carnet internacional. Para comparar precios de alquiler de coche, Discover Cars es una excelente opción donde podéis comparar las principales compañías.

Protección solar

¡Ojo con el sol de alta montaña! La radiación UV aumenta significativamente con la altitud. Incluso en días nublados o cuando la temperatura es fresca, el sol quema. Factor de protección alto y gafas de sol son imprescindibles, especialmente si hay nieve.

Calzado y ropa

Si pensáis hacer senderismo o subir en funicular, calzado cómodo y con agarre es fundamental. En primavera y otoño, vestid en capas: puede hacer sol y calor a mediodía y frío al atardecer o en la sombra. Un cortavientos ligero y un jersey siempre vienen bien.

Seguro de viaje

Os lo repito en cada post y lo vuelvo a repetir: viajad siempre con seguro de viaje. En Suiza, la asistencia sanitaria es de las más caras del mundo. Nosotros usamos el seguro multiviaje del RACC, que te da cobertura para todos los viajes del año y es una tranquilidad enorme.

Presupuesto en Suiza

Seré directa: Suiza es cara. Hagas lo que hagas te saltarás el presupuesto. Una comida en un restaurante normal cuesta fácilmente entre 20 y 35 CHF por persona. Una fondue por menos de 40 CHF es díficil. Un cafe con leche esta entre 5’50 y 6 CHF. La opción del Coop con restaurante o comprar en el supermercado y comer en el lago puede salvaros el presupuesto en más de una comida.

Dato curioso: Suiza aparece sistemáticamente como uno de los países con mayor calidad de vida del mundo, pero también como uno de los más caros. Sin embargo, muchas de las atracciones naturales —los lagos, los senderos, los miradores— son completamente gratuitas. Aunque en este punto debo confesar que (no Interlaken) mi punto de partida, Ginebra, me decepcionó en este sentido. Ves tiendas de lujo, cochazos por todas partes, pero también gente viviendo en la calle, algo que rompe bastante la imagen que tenía de Suiza antes de conocerla.

Cómo llegar

En avión

Los aeropuertos más cercanos son Ginebra (GVA) y Zúrich (ZRH), con vuelos directos desde las principales ciudades españolas. Desde Ginebra el tren hasta Interlaken tarda unas 2,5-3 horas con uno o dos transbordos, normalmente en Berna o Spiez. Desde Zúrich, unas 2 horas.

En tren

El tren es la mejor opción para moverse por Suiza, sin duda. Los ferrocarriles suizos (SBB) son puntuales, cómodos y el trayecto en sí ya es un espectáculo. Interlaken tiene dos estaciones: Interlaken West e Interlaken Ost, la más cercana a las rutas de montaña.

Nosotros hicimos Ginebra → Berna → Interlaken. A la vuelta, sobre las 18:30h, fueron tres trenes hasta Ginebra. Largo, sí. Pero sin grandes complicaciones.

En coche

Desde Barcelona son unas 7-8 horas cruzando Francia. Recordad la vignette de autopista suiza. Para comparar precios de alquiler, Discover Cars es una buena opción.

Interlaken, ¿merece la pena esta excursión a los alpes, en Suiza?

Merece absolutamente la pena. Es uno de esos lugares que superan las expectativas incluso cuando estas ya son altas. Las vistas desde Harder Kulm, el pueblo de Lauterbrünnen, la cascada Staubbachfall, los lagos de ese azul imposible, los prados verdes, la paz que transmite el fondo montañoso, las flores por todos lados, el aire que se siente limpio,… son experiencias que no se olvidan.

Lo único que os pido es que no intentéis comprimirlo todo en un día. Si podéis quedaros dos o tres noches, Interlaken os recompensará con creces. Y si solo tenéis un día, elegid bien vuestras prioridades y disfrutad de cada minuto. Pero, os garantizo que os sabrá poco y estaréis continuamente en el dilema de elegir entre las varias y agradables opciones que tiene este destino. Por mi parte, debo decir que nos quedamos con ganas de más, porque es una parte de Suiza que se convirtió en amor a primera vista.

Nosotros volvemos. Seguro. ¿Y tú? ¿Te apetece una escapada a Interlaken?

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