Qué ver en Maastricht en un día

Si estás pensando en hacer una escapada a Maastricht, en los Países Bajos, en este post te propongo los mejores planes. Bueno, quizá no sean los mejores, pero sí que puedo decir que como primer contacto con los Países Bajos, a nosotros nos encantaron.

Pero para empezar, vamos a centrarnos, ¿un primer contacto con los Países Bajos? Si quieres hacerte una idea de cómo son, quizá Maastricht no sea el destino más indicado. Te cuento por qué.

Curiosamente, Maastricht está muy cerca de otros países como Bélgica y Alemania, y de ello se deriva el hecho de que, cultural y arquitectónicamente, esté influenciada por sus países vecinos.

Vista de la ciudad , el rio y el puente. Que ver en Maastricht

Es la capital de Limburgo. Al igual que ciudades como Budapest o Burdeos, Maastricht queda dividida en dos por un río, en este caso se trata del Mosa.

Dato curioso:
En Neerlandés el río se denomina Maas. Y de aquí el origen del nombre de la ciudad:
Maastricht significa trayecto por el Mosa, del latín: Mosae Trajectum

Por otra parte, a veces Maastricht es la gran olvidada por los viajeros. La asociamos al famoso tratado por el que se creó la Unión Europea y a veces no nos imaginamos que alberga auténticas joyas arquitectónicas y detalles curiosos. A ello se une el hecho de que en esta bonita ciudad preciosa podemos disfrutar del espíritu cosmopolita, plural y juvenil, que le aporta ser la sede de la Universidad Internacional de Europa.

Quedamos encantadísimos con nuestra escapada a Maastricht, aunque debo confesar que no viajamos hasta allí con demasiadas expectativas.

En este este post te vamos a contar todos los pormenores de la capital de Limburgo para que puedas preparar tu propia escapada. Y si te quedan dudas, no olvides de que puedes dejarme un comentario.

Para conocer Maastricht tened en cuenta que se divide en varios barrios, cada uno con sus propias características.

En este post os he dividido el contenido por zonas o barrios, para que os sea más fácil ubicaros. Además, al final os dejo un mapa con los principales puntos de interés. Estos son algunos de los que visitamos.

  • Museo Bonnefanten
  • Plaza Vrijthof
  • Casamatas subterráneas Waldeck
  • Boekhandel Dominicanen
  • Barrio de Wyck
  • Bisschopsmolen, el molino del obispo
  • El fuerte Sint Pieter
  • Stadspark
  • Onze Lieve Vrouweplein
  • El Puente de san Servacio

Qué hacer en el Centro Histórico de Maastrich

Os propongo hacer un recorrido con los edificios, plazas, y lugares de interés de esta ciudad neerlandesa. Si estás pensando en qué ver en Maastricht, sigue leyendo, porque, además, te voy a hablar de algunos de los lugares en Maastricht que merece la pena descubrir.

El centro histórico es bastante pequeño y no necesitarás más de unas horas para visitarlo

El Puente de San Servacio

Probablemente, si venís desde la estación de Maastricht, cruzar el puente de San Servacio será el punto de entrada al casco histórico de la ciudad.

Por la zona ya había un puente desde la época romana.

Puente de san Servacio en Maastricht
Dato Curioso
Para señalizar el punto en el que se ubicaba el antiguo puente romano hay un pedestal con un león (personalmente me recordó a la leona de Girona) .
De hecho por aquí pasaba una antigua vía romana que conducía hasta lo que actualmente es Colonia. Lo encontraréis en la Via Bélgica.

Este puente se caracteriza por ser el puente mas antiguo de los Paises Bajos. Cruza el rio Mosa, que es bastante caudaloso.

El puente que conocemos hoy se construyó en el s. XIII, aunque se han hecho reformas y ha sido reconstruido debido a conflictos bélicos. Está compuesto por 7 arcos. Se puede cruzar tranquilamente andando o en bicicleta.

No es el único puente sobre el río, pero sí que es el más bonito y antiguo.

Plaza Vrijthof

La Plaza Vrijthof es una de las plazas más emblemáticas y un imprescindible si vas a pasar un día en Maastricht. En esta plaza, además de su bonita arquitectura, podemos disfrutar de dos de las iglesias más bonitas de Maastricht.

  • Basílica de San Servacio
  • Sint Jans Kerk o Iglesia de San Juan

Basílica de San Servacio: probablemente os estéis preguntando quién era San Servacio, con cuyo nombre nos cruzamos tantas veces en nuestro paso por Maastricht. San Servacio es el primer obispo de los Países Bajos. La de este santo es una iglesia consagrada al culto católico que se ubica al lado de la de San Jan, que es protestante.

La iglesia se construyó en estilo románico, pero fruto de reconstrucciones y reformas, encontramos en ella una mezcolanza de estilos arquitectónicos.

Iglesia de san servacio y de san Juan en Países Bajos, Holanda

Iglesia de San Jan: Como os he dicho, se trata de una iglesia protestante que se erige muy cerca de la anterior. Su característica más original es que cuenta con una gran torre de campanario de color rojo. Ello se debe a que el material usado en su construcción requiere ser pintado para mantener sus cualidades.

Esta iglesia sí que tiene un estilo arquitectónico bien definido: es gótica. Vale la pena entrar, porque en el interior se conservan frescos preciosos.

Os proponemos dos planes perfectos en estas iglesias de la plaza Vrijthof :

  • Si quieres disfrutar de unas bonitas vistas al centro histórico de Maastricht, estás de suerte, porque se puede subir a la torre roja de la iglesia de San Juan.
  • Muy recomendable es también acceder a la basílica de San Servacio. Allí se encuentran las reliquias del santo, resguardadas en el interior de una gran urna chapada en oro. También se puede disfrutar de pequeñas exposiciones con elementos religiosos. Es posible descender a la cripta, visitar el interior de la basílica y acceder al claustro y al subterráneo. La entrada cuesta 5€ y es uno de los pocos lugares que abre los lunes.
Claustro de la basílica de san Servacio en Maastricht

Plaza del Mercado

Es una plaza enorme y llena de vida. El edificio que se alza dominando el centro de la plaza es el Ayuntamiento.

En esta plaza es donde se monta el mercado semanal los miércoles y sábados por la mañana, con productos de proximidad a buenos precios. El domingo nos encontramos con un mercado de antigüedades.

Es una plaza rodeada de cafeterías y restaurantes, también varios establecimientos de comida rápida. Además, si estáis buscando un tentempié rápido, en uno de los laterales hay varios food trucks entre los que podéis encontrar incluso churros españoles. Curioso, ¿no?

El edificio del Ayuntamiento es de planta rectangular bastante grande. Lo corona un reloj, y a las medias y a las horas nos acompaña la música de su carrillón.

Ayuntamiento de Maastricht

Esta es otra de las carácteristicas de Maastricht, la abundancia de iglesias hace que con frecuencia suenen las campanas.

Boekhandel Dominicanen

Si algo es famoso en Maastricht, es la Boekhandel Dominicanen. Se trata de una librería de 2 plantas con cafetería. Hasta ahí no parece muy relevante, pero… ¿y si os digo que esa super-librería se encuentra en el interior de una iglesia de estilo gótico y la cafetería se ubica en la zona donde originalmente se encontraba el altar? Original, ¿no?

Boekhandel Dominicanen, librería en el intetrior de una iglesia en Maastricht

Vale la pena entrar, y además de hojear toda clase de libros, deleitarse con sus arcos ojivales, sus vidrieras, los techos con bóvedas de crucería en las que todavía se conservan algunos frescos (bastante deteriorados, todo hay que decirlo).

Entrar es toda una experiencia. Esta iglesia se construyó en el s. XIII, y las pinturas son del XIV. El edificio se restauró en el 2006.

Iglesia de Nuestra Señora

Es otra de las iglesias que merece la pena visitar. Prueba del fervor religioso de esta ciudad es que la pequeña capillita consagrada a la Virgen se ilumina diariamente con numerosos cirios que encienden los creyentes.

La nave principal de la iglesia se puede visitar siempre que no se estén celebrando oficios religiosos (en ese caso os encontraréis las puertas cerradas).

Iglesia de Nuestra señora en Maastricht

Es una iglesia de estilo románico de los s. XI-XII, en la que se venera una virgen a la que se atribuyen numerosos milagros. Conserva parte de su estilo románico, aunque ha sido restaurada.

La iglesia se ubica en la plaza Onze Lieve Vrouweplein. que es una de las más animadas de Maastricht.

Jekerkwartier, a orillas del Jeker

Bisschopsmolen. El molino del obispo

Es uno de los imprescindibles si viajas a Maastricht. En pleno centro histórico, en el barrio de Jekerkwartier, os encontrareis este pequeño molino de agua. ¿Sabéis que a día de hoy todavía funciona?

Este molino data de principios del s. XI y se mueve gracias al agua de uno de los ríos que pasa por Maastricht: el Jeker.

Molino del Obispo. Maastricht

Perteneció al obispo de Limburgo, de ahí su nombre, y desde entonces ha pasado por diferentes manos.

Desde el 2005 pertenece a una panadería comprometida con los alimentos tradicionales y de calidad. Actualmente se utiliza para moler grano para preparar los panes y dulces de la panadería-cafetería adyacente, llamada también Bisschopsmolen. De hecho, desde él se puede ver como trabajan en el obrador, preparando entre otras cosas las Limburgse vlaai, unas tartas típicas de Limburgo que llevan una base de masa quebrada y diferentes tipos de rellenos, como por ejemplo de frutas del bosque, manzana,…

Os recomiendo hacer una parada para desayunar. Está abierto todos los días menos los lunes.

Murallas y Puerta del infierno

Se conserva parte de la antigua muralla de la ciudad, así como una de las puertas, la denominada Puerta del Infierno o Helpoort.

Helpoort era antiguamente la entrada al recinto amurallado de la ciudad. Data del s. XIII.

Así como Maastricht se vanagloria por tener el puente más antiguo de los Países Bajos, lo mismo ocurre con su puerta, que es la más antigua que se conserva en los Países Bajos.

puerta del infierno en Maastricht

A las murallas se puede acceder desde unas escaleras y hacer un recorrido por ellas, la superficie es ancha y en la mayor parte de los tramos ajardinada, con algunos bancos. Desde las murallas tenemos buenas vistas sobre el río, los puentes y especialmente sobre una parte del Stadspark.

Si vais con niños, justo debajo de la muralla, en Standspark, a la orilla del Jeker, hay como un mini zoo, donde, entre otras especies, podéis ver algunos cervatillos.

Barrio de Wyck

El barrio de Wyck, conocido por “el pequeño París”, cuenta con grandes avenidas, repletas de tiendas, cafeterias y restaurantes.

Se caracteriza por grandes edificios con arquitectura afrancesada, de ahí su nombre. Si llegáis a Maastricht en tren, probablemente será lo primero que conozcáis de la ciudad, ya que en este distrito se erige la estación.

Estación de Maastricht

La estación, ubicada en el barrio de Wyck, es la primera sorpresa que nos depara la ciudad. Os sorprenderán sus vidrieras de colores y su estructura. No es más que una muestra de cómo en Maastricht han sabido reutilizar los edificios religiosos dándoles un uso más profano.

Maastricht Underground, un mundo bajo la ciudad

Si queréis visitar la ciudad desde otra perspectiva tendréis que adentraros en sus galerías subterráneas. Un largo entramado de túneles con diferentes pasadizos que sirvieron para defensa y acogida durante las numerosas guerras en las que se ha visto involucrada esta ciudad a lo largo de los siglos. Es superinteresante adentrarse al menos en uno de los subterráneos. Se pueden visitar distintos tramos, siempre en visita guiada.

Las más interesantes son las Kazematten Waldeck, así como las Cuevas del Norte. Respecto a estas últimas, existe una entrada combinada de las cuevas del norte con el Fuerte de Sint Pieter

Casamatas subterráneas Waldeck

Nosotros en particular nos adentramos en las Waldeck. Solo se puede acceder mediante visita guiada y no cuenta con la opción de visita en castellano. Las opciones para descubrir los entramados y lugares secretos de Maastricht son el inglés y el neerlandés.

Se trata de una serie de túneles y galerías bajo la ciudad que se crearon entre 1575 y 1825. Fueron muy utilizados en épocas de guerra y asedios. En el interior nos esperan pasillos estrechos, agujeros para disparar los mosquetones, polvorines, con pequeñas exposiciones a lo largo del recorrido.

Casemates Walderk

También podemos observar in situ la instalación eléctrica de agua y ventilación que se añadieron en la Segunda Guerra Mundial cuando se utilizaron como refugio antiaéreo.

El fuerte Sint Pieter

El fuerte data de principios del siglo XVIII y está en gran parte intacto, algunas partes están restauradas.

Aunque no os apetezca acceder al interior, vale la pena acercarse porque solo por el exterior ya merece la pena.

Además, está situado en una zona muy verde de Maastricht y, al estar construido sobre un cerro elevado, nos ofrece unas vistas preciosas sobre la ciudad y el río Mosa.

Fuerte de Saint Pieter

Si os decidís a entrar, os recomiendo escoger la visita combinada con las Cuevas del Norte (que es parte del entramado subterráneo de Maastricht; estás cuevas eran minas romanas en su origen). Son dos visitas independientes, guiadas, y de una hora de duración cada una.

Barrio Cerámique

Para llegar al barrio del Cerámico tenemos que cruzar el Mosa y alejarnos del centro histórico. Si cruzamos por el puente de Hoeg Brög, una estructura moderna y vanguardista, será como un preludio de lo que encontraremos al otro lado: un barrio de arquitectura moderna, con algunos edificios de diseño.

En primer lugar nos recibirá la Plaza Plein 1992

Plaza Plein 1992

Esta plaza es amplia y actual. En ella se destaca el edificio del Centro Cerámique. Es la plaza que conmemora la celebración del tratado de Maastricht.

Museo Bonnefanten

El museo Bonnefanten nos sorprende desde su propio exterior. Una arquitectura singular que, sin duda se destaca por su contraste con la arquitectura tradicional de la ciudad.

Uno de los elementos que contribuyen a dotar de una nueva personalidad al Barrio de la Cerámica es el edificio del Museo Bonnefanten.

En su interior diversas colecciones de pintura, tallas medievales, plata…

Museo Bonnefanten

Dónde comer y dormir en Maastricht

A pesar de que Maastricht es una ciudad pequeña, la oferta de establecimientos donde podéis dormir es grande, y van desde albergues con habitaciones compartidas a hoteles de lujo. Sin embargo, no os voy a engañar, Maastricht no es una ciudad barata.

Si bien, hay ciudades en los que el costo económico es mayor en los Países Bajos. Eso debéis tenerlo en cuenta si estáis pensando viajar a Holanda.

Dicho esto, la nuestra fue una escapadita Low Cost, cogimos un vuelo barato y nos alojamos en un botel. Si, justo lo que estáis pensando: un barco anclado en el río Mosa que hace la función de hotel. Es el alojamiento más económico que encontramos en temporada baja.

Debo decir que los camarotes son tan pequeños que no te puedes ni mover, y es importante valorarlo si sois de los que se paran a hacer algún descanso en la habitación. Por lo demás, estuvimos muy bien, destacando la amabilidad del personal, el desayuno y el ambiente de estar en el interior de un barco con vistas sobre el río Mosa.

Pero no lo escogimos únicamente por su precio asequible, sino por la originalidad de dormir en un barco anclado en las tranquilas aguas del río Mosa.

En cuanto a la gastronomía, si sois amantes de las patatas fritas, en Maastricht vais a disfrutar, ya que son una de las cosas típicas para comer, probablemente por la cercanía con Bélgica. Se acompañan con diversas salsas bien conocidas, como mayonesa, ketchup, salsa de carne,… También hay platos de carne y pescado, que generalmente se acompañan de patata, no podemos pasar por alto los quesos, sobre todo no podéis dejar de probar la tarta estrella de la pasteleria de Limburgo, el limburgse vlaai, del que os he hablado anteriormente en este post.

Desayuno con repostería

Pero opciones las hay para todos los gustos, desde restaurante holandeses, italianos, japoneses, e incluso varios de cocina española… una prueba del cosmopolitismo de esta ciudad.

Los precios no son económicos, pero si pensáis en opciones low cost también encontraréis numerosos food trucks (especialmente en la plaza del Ayuntamiento) y restaurantes de comida rápida y cafeterías en las que tomar un tentempié o un bocadillo. Respecto al pan, en casi todas partes lo ponen integral.

Al igual que en varios países del norte de Europa, cuando pidáis agua tenéis que especificar que sea sin gas.

Lo que debes saber antes de viajar a Maastricht

  • La moneda es el €
  • La documentación que necesitas para entrar si eres ciudadano de la comunidad europea es simplemente el DNI.
  • El idioma es el holandés, aunque en los sitios turísticos te será fácil moverte con el inglés.
  • El tipo de enchufe es el mismo que en España.
  • Puedes comprar los tiquets de actividades on-line o en la oficina de turismo.
  • Es una ciudad pequeña que se recorre bien andando.
  • Una buena opción es alquilar una bici para conocer la ciudad. El centro histórico tiene muy poco tráfico y abundancia de bicicletas. En cada esquina nos encontramos parking de bicis y es el medio de transporte habitual entre la gente que habita aquí.
  • En cuanto a la seguridad, se ve un lugar muy tranquilo, nosotros estuvimos muy cómodos. Prueba de que es un lugar tranquilo es que incluso algunas personas dejan las bicis en el suelo sin atar ni nada.
  • Maastricht es un lugar que tiene fama por sus amplias avenidas en las que hacer compras. Los domingos están abiertos los comercios. En invierno cierran bastante pronto. Si esperáis al lunes para ir de compras, os tendréis que hacer a la idea de que este día de la semana los comercios abren a las 13.00 h.
  • Si tenéis tiempo, una buena opción es hacer un recorrido en barco por el río Mosa.
  • Los inviernos son fríos y lluviosos, pero eso no impide que las terrazas de las plazas esten llenas de vida, especialmente los sábados por la noche. Un plan perfecto es sentarse en alguna y tomar algo o comer a la luz roja de las estufitas del toldo.
  • Si optáis por sumergiros en Underground Maastricht, la temperatura es estable, se mantiene sobre los 10 grados durante todo el año. Hay que tenerlo en cuenta en verano y llevar alguna prenda.

Maastricht con perro

Debo confesar que en nuestra escapada a Maastricht no llevamos a nuestro peludete. Pero nos dimos cuenta enseguida que Maastricht es una ciudad Pet Friendly. Encontramos perros en las tiendas, cafeterías y restaurantes. En ese sentido, si os acompaña vuestro perro, probablemente no tendréis inconveniente para buscar un sitio donde comer en el interior, o hacer algunas compras.

También en algunos parques podéis encontrar papeleras especiales para ellos, en color verde, con bolsitas para recoger sus deposiciones.

Cómo llegar a Maastricht desde el aeropuerto

Personalmente os recomiendo el bus. Es una forma fácil y económica de llegar al centro.

Una vez salimos del aeropuerto, debemos cruzar una pequeña carretera.

La línea 30 nos dejará en estación de Maastricht

El billete lo podéis comprar dentro del aeropuerto, con un código QR en la parada, en la estación, o bien al propio conductor.

El billete cuesta 5 €. Si lo compráis directamente al conductor son 6 €. Se puede pagar con Visa. El trayecto es de 30 minutos.

Propuesta de itinerario y mapa con los lugares de interés

Si visitáis Maastricht en un día, os propongo primero recorrer el centro histórico, cruzando el Puente de San Servacio y visitando la plaza Vrijthof, la del Ayuntamiento, la Boekhandel Dominicanen, el Bisschopsmolen. A continuación, dirigíos a las murallas y a la Puerta del Infierno, continuar por Stadspark, las casamatas Waldeck (si entráis, dura una hora la visita guiada), continuar hacia el Fort de Sint Pieter y finalizar la jornada en el barrio del Cerámico. Si os interesa mucho el Museo Bonnefanten, que se encuentra en el barrio del cerámico, tened en cuenta que cierra temprano y tendréis que variar el recorrido.

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