Vitrolles: qué ver en este pueblo cerca de Aix en Provence

Situado en la Región de Provenza-los Alpes-Costa Azul, Vitrolles es un pequeño pueblo francés en el que se amalgama su pasado histórico con modernidad. Ubicado a corta distancia de Aix-en Provence y Marsella, este destino es una parada obligatoria para los amantes de los pueblos con encanto.

Calle de pueblo. Pueblos bonitos

Mientras que la cercanía del aeropuerto aporta vitalidad a la localidad, en lo alto de un cerro se encuentra un pequeño núcleo medieval que nos transporta a otra época. Con sus calles empedradas, adornadas con macetas de flores, escaleras y callejuelas rústicas. El casco antiguo es un lugar encantador que no debes perderte, es lo que merece la pena de este municipio. Además, la ermita de Notre-Dame-de-Vie, que se erige sobre un gran bloque de piedra, es una visita obligada si os gusta descubrir las vistas bonitas en los lugares que visitáis.

Qué ver en Vitrolles

Plaza de la República

La plaza de la República es el punto neurálgico del casco antiguo de Vitrolles. Se trata de una pequeña plaza presidida por una fuente. La misma, data de 1894 y facilitó en gran medida la vida de los habitantes de este municipio de la Provenza francesa. Gracias a ella se podían abastecer con las aguas de la Durance en las afueras del pueblo.

En la fuente alcanza protagonismo la figura de Marianne, sirve para conmemorar el centenario de la República (1889).

Dos elementos interesantes y adyacentes a la plaza de la República son la iglesia y un portal medieval.

Plaza de la República en Vitrolles

Portal de Notre Dame

El Portal de Notre Dame era la puerta de acceso que se encontraba al sur de la antigua muralla. En la parte superior se conserva un pequeño nicho que alberga la imagen de la Virgen María.

Si queremos avanzar hasta la ermita y adentrarnos en las calles con más encanto de Vitrolles debemos atravesar el portal y seguir por la Rue del Portalet.

En el camino hacía la ermita nos encontramos con La Montée du four Banal.

Portalet de Vitrolles

La Montée du four Banal

Son los antiguos restos de lo que fue el horno del pueblo, os pueden pasar perfectamente desapercibidos. Lo que, sin duda , llamará vuestra atención es su historia:

En la Edad Media pertenecía al señor de Vitrolles que lo cedía a los lugareños a cambio del pago de impuestos.

Dato curioso

Fue precisamente al horno dónde nació el foco de peste que llegó a Vitrolles en el año 1720. Así, el panadero François Guilhen, era el encargado de cocer el pan de los habitantes de Vitrolles, había viajado a Marsella. El motivo: comprar estopa para avivar el fuego del horno. La mala suerte fue que entre las fibras de esa estopa vinieron las pulgas que trajeron la peste a Vitrolles. El 3 de agosto falleció de peste la esposa del panadero y el 14 lo hizo el propio François. En tan solo 3 días la epidemia se extendió por todo el barrio del Portalet.

Calle de Vitrolles en la Provenza francesa

La subida a la Ermita de Notre Dame

Al dejar atrás las últimas casas nos espera un tramo de escaleras algo angostas. No son difíciles de subir pero no se ven aptas para personas con movilidad reducida. Hay unas cadenas incrustadas en la roca para agarrarse a modo de barandilla.

Una vez arriba se puede disfrutar de unas preciosas vistas sobre el lago.

Vitrolles un pueblo con vistas

Capilla de Notre Dame

Es una capilla muy sencillita. Aunque este cerrada se puede ver el interior. Pero si queréis acceder a la ermita tendréis que llamar a un teléfono de la oficina de turismo.

En el exterior la ermita está coronada por la figura de la Virgen pintada en dorado.

Ermita de Notre damme en Vitrolles

Cada año se lleva a término una peregrinación a lo alto de la ermita. Concretamente el día 14 de agosto.

Ese día se baja la imagen de la virgen de la ermita (del s. XVII) hasta la iglesia que está en la plaza de la República: la iglesia de Saint Gerald. Allí permanece la imagen hasta el siguiente domingo por la mañana que se vuelve a subir a la ermita. Ese día las calles se engalanan con banderines y se iluminan las fachadas.

Ermita en cima elevada

Si os gusta disfrutar del encanto de los pueblos pequeños la visita a Vitrolles es un buen plan si estáis pasando unos días en Marsella o Aix-en- Provence. Por otra parte, es un casco antiguo muy pequeño en el que normalmente no se suelen encontrar turistas y en el que se respira tranquilidad y paz.

Qué saber antes de visitar Vitrolles

  • La ermita de Notre-Dame se encuentra sobre una cima elevada. El camino es muy sencillo pero de subida, hay que usar calzado cómodo y protección solar.
  • Asimismo, hay que llevar agua, las fuentes son de agua no potable y hay muy pocas tiendas en el casco histórico.
  • Cerca de la Pl. de la República hay un bar y una Pizzeria.

Cómo llegar a Vitrolles

En coche:

Por la autopista A7. Tenéis que coger la salida 29.

2 Comments

    • montsar

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