Si acostumbras a ir acompañado de tu perro, el golfo de Nápoles es una opción ideal. Podemos disfrutar de lugares tan mágicos y cargados de historia como la antigua Pompeya, los templos de Paestum, o el anfiteatro de Capua. Y en el mismo viaje sentir la sensación de disfrutar la vida y el dolce far niente que nos proporciona la Costa Amalfitana, mientras nos maravillamos con paisajes espectaculares y pueblos repletos de color. Y para poner el colofón a este subidón de emociones, todavía es posible añadir la caótica Nápoles o disfrutar de la naturaleza en todo su esplendor en el Parque Nacional del Cilento.
Cuando quieres algo, todo el Universo conspira para que realices tu deseo.
Paolo Coelho. El Alquimista
El Universo conspiró regalandonos unas vacaciones en la Campania. En nuestra escapada en familia por una de las regiones más bonitas de Italia nos sentimos en el paraíso. Un paraíso en el que los perros pueden disfrutar de su propio edén, con amplios espacios verdes, y sentirse tan cómodos como los humanos.

De nuestro road-trip por la Campania nos llevamos la impresión de que es una zona pet-friendly. Nuestros amigos de 4 patas suelen ser bienvenidos. Estuvimos varios días recorriendo el golfo de Nápoles y visitamos lugares diversos. Desde la ciudad de Nápoles, varios pueblos de la Costa Amalfitana, a recintos arqueológicos que no dejan a nadie indiferente.
En este post os voy a contar nuestra propia experiencia, los lugares que visitamos con perro, además de algunos tips e información práctica. Si quieres saber qué ver y hacer, cómo llegar y moverse con perro por el Golfo de Nápoles, sigue leyendo.
Salerno, nuestra base de viaje
En Salerno establecimos nuestro punto de base desde el que explorar Nápoles y la Costa Amalfitana. Salerno es una ciudad costera y también le vimos mucho encanto. El paseo marítimo está ajardinado y va genial para los perros. Eso sí, en algunos parques hay un cartel que indica que pueden entrar atados y con bozal.
La ventaja de alojarse en Salerno es que no tenéis que cruzar la carretera de la Costa Amalfitana cada vez que queréis hacer una excursión por la Campania. Además, la comida y el alojamiento salen bastante mejor de precio que si pernoctáis en la Costa Amalfitana.
Os lo recomiendo, basándonos en nuestra propia experiencia. Otra ventaja es que queda a media hora de Nápoles.

| Qué ver en Salerno Salerno es puerto de mar y está a menos de 5 km de Vietri Sul Mare, el que se considera el primer pueblo de la Costa Amalfitana. La que fue sede provisional del gobierno italiano durante la 2ª Guerra Mundial, es a día de hoy una ciudad turística; sin embargo no llega al alto grado de masificación de los pueblos vecinos. Nos sorprendió gratamente el casco antiguo de Salerno, por el que es un lujo callejear. Cuenta con diversas iglesias, el interior del Duomo es espectacular. Otros lugares de interés son los jardines de Minerva o el castillo que de Arechi, que proporciona unas vistas preciosas por su situación elevada. |
Desde Salerno salen ferries a los diferentes pueblos de la Costa Amalfitana. Los perros pueden subir sin problema. Pero tienen que pagar 5 € por trayecto. Encontraréis diversos establecimientos en el mismo puerto de Salerno, el Porto Turistico Masuccio Salernitano.
Restaurantes y apartamento pet-friendly en Salerno
En Salerno os voy a recomendar dos sitios de precio medio y comida italiana que nos gustaron. Lo Spaghetto y Trattoria a Sud.
En ambos encontraréis comida local; Lo Spaghetto es a la carta y la Trattoria a Sud tiene opción de menú. En ambos recibimos muy buen trato. La trattoria es como más pequeño y familiar, y tiene en el exterior algunas mesas con mucho encanto.

Y si buscáis comida rápida, hemos constatado que se puede entrar al McDonalds de Salerno con perro. .
Algunos restaurantes solo abren a la hora de cenar.
En cuanto a dormir, nos establecimos en un apartamento en lo alto de la colina. Se llama Il Cipresso. Amplio, cómodo, limpio, con desayuno y todo lo necesario para la vida cotidiana. No tenía jardín, tenía balcón y unas vistas impresionantes sobre la bahía de Salerno. Los anfitriones muy agradables. Un apartamento para sentirse como en casa y en una zona nada turística.

Para nosotros tuvo un pero (pero es cosa nuestra porque nuestro perro es muy chulito), y es que en las casas hay muchos perros en los jardines. Cuando lo sacaba de buena mañana y por la noche, aquello se convertía en una sinfonía de ladridos impresionante. En parte, gracias a mi perro, que les contestaba a “ladrido pelado”. Si tenéis perros algo reactivos, no lo recomiendo, aunque perros sueltos no encontramos ninguno.
Nápoles
Nápoles no es una ciudad para verla en un día, al menos necesitaréis dos si queréis entrar a visitar museos, subterráneos o iglesias. Los perros no pueden entrar en todas las iglesias y algunos monumentos. Si vuestro peludete es de estos que caben en un bolsito, podríais preguntar y puede ser que os lo permitan.
Sin embargo hay lugares pet-friendly, como los subterráneos. Visitamos el Complejo Monumental de San Lorenzo Maggiore con el peludete. La única pega que nos pusieron era que, como en nuestra visita guiada había otro perro, no se acercaran entre ellos. La verdad es que el otro perro era un poco gruñón. Pero todo fue perfecto, los perros se portaron muy bien y la visita es muy recomendable.

| Qué ver en la Neapolis Soterrata. Complejo Monumental San Lorenzo Maggiore Nápoles esconde auténticas joyas, y no solo a nivel de suelo, en varios puntos se puede recorrer el subsuelo encontrando desde catacumbas a restos de ciudades griegas o romanas. Nosotros, como he avanzado, nos decantamos por el Complejo Monumental de San Lorenzo Maggiore. En pleno centro histórico, en la plaza de San Gaetano. A nivel de suelo nos encontramos una basílica llena de encanto. Lo que aparece ante nuestros ojos es una reconstrucción de la iglesia original que se realizó entre 1270 y 1300. Se considera el primer establecimiento franciscano de la ciudad. Más o menos de la misma época es la sala capitular, en la que podemos disfrutar de una preciosa decoración atribuida a Luigi Rodriguez en 1608. Asimismo, son especialmente llamativos los frescos que decoran la sala de Sixto V, que en su origen funcionó como refectorio del convento. Aunque el área excavada es mayor, el recorrido se realiza únicamente por el trazado romano de la ciudad. Se puede ver parte de lo que fue el foro, en el que todavía se observan diversos establecimientos comerciales, recreados con réplicas de objetos para que visualmente nos hagamos una idea de cómo era. Conviven en la misma calle desde panaderías a establecimientos de tinte de tejidos. También se conserva parte del mercado cubierto, así como parte de un edificio en la que todavía se conserva algún mosaico. Debido a su gran riqueza decorativa se baraja la posibilidad de que perteneciera a algún gremio. |

Después de callejear descubriendo los rincones más icónicos de la ciudad subimos hasta la parte más alta de Nápoles en funicular, lo cogimos en la estación de Montesanto. En el funicular está permitido subir con el perro. También nos movimos en metro sin problema. Lo único que te piden es que vayan atados. Aprovecho para dejaros una recomendación. Si viajáis en coche a Nápoles, os recomiendo dejarlo en algún parking alejado del centro y moveros por la ciudad andando o en transporte público. El tráfico en la zona puede ser realmente caótico.

Si buscáis sitios pet-friendly para comer en Nápoles, os recomiendo una trattoria donde podéis comer bien y bien de precio. El dueño nos dijo que los perros eran bien recibidos, que a él le gustaban mucho. El ambiente muy familiar y agradable. Se llama Bella Napoli y está cerca del Duomo, algo escondida en una callecita que da a la principal.
Restaurante Pet-Friendly en Nápoles
Os recomiendo con los ojos cerrados una pequeña trattoria escondida en un callejón: Bella Napoli. Se encuentra en pleno centro, muy cerca de la Catedral de san Genaro. Si queréis vivir una experiencia napolitana auténtica os va a encantar.
El trato es super-agradable y la comida deliciosa. No os olvidéis de probar las famosas pizzas fritas de Nápoles. Os aseguro que la de la Bella Napoli era realmente una exquisitez…

Costa Amalfitana
En la Costa Amalfitana nos dedicamos básicamente a callejear, disfrutar de alguna limonada en sus terrazas, subir a los miradores y ver el mar. Así que no tuvimos inconveniente por llevar a nuestro peludo.

Exploramos Amalfi, Positano, Ravello, Vietri Sul Mare, Sorrento,… Nos dejamos llevar por el sol, el aroma a limón, el olor del mar y deleitamos nuestros ojos con paisajes espectaculares y pueblos llenos de color.
En el único sitio que hicimos una actividad con el perro fue en Ravello, un imprescindible en la Costa Amalfitana. A pesar de la belleza de Positano y el espectacular Duomo de Amalfi, fue Ravello el pueblo de la Costa Amalfitana que me cautivó totalmente.

Además de callejear entre sus plazas y calles repletas de artesanía de cerámica, nos adentramos en Villa Rufolo, sin ningún problema para entrar con el perro. La única pega fue que no podía subir a la torre, ni entrar al museo. Tanto el museo como la torre se ven rápido y no fue un inconveniente hacer turnos.
| Qué ver en Villa Rufolo Uno de los lugares que más nos impactaron en la Costa Amalfitana. No es de los lugares más masificados puesto que se ubica sobre Amalfi. Desde los jardines y miradores de Villa Rufolo se pueden disfrutar paisajes espectaculares. Es imposible quedar indiferente ante la belleza y armonía que contiene la más pura esencia los paisajes costeros de Italia. Villa Rufolo no son solo jardines, en su interior contiene varios edificios que merece la pena conocer. A poco de entrar en la villa, encontramos un claustro que goza de mucho encanto, con arcadas y columnas y estructurado en dos pisos. Asimismo, destaca la torre que a día de hoy se ha transformado en museo. En la parte superior de la torre nos esperan las vistas, aunque el hecho de que actualmente se encuentre acristalada la hace un poco incómoda en días de calor y hacer fotos bonitas es complicado. También se puede acceder a la parte residencial, que perteneció a Francis Neuile, que hizo de Villa Rufolo su residencia en el s. XIX. Los elementos que decoran las estancias son preciosos, especialmente las cerámicas que decoran el pavimento y los balcones, que preludian paisajes mediterráneos hechos de pinos y mar. En cuanto a los jardines, se estructuran en dos terrazas diseñadas en el estilo romántico del XIX y cuidados con mimo por una saga familiar de jardineros. Precio entrada: 9 € adultos |

Recintos arqueológicos de la Campania. Pet-Friendly
Paestum
Otra opción recomendable, en una escapada con perro por la Campania, es Paestum. Entramos al recinto arqueológico de Paestum y queríamos compaginarlo con la visita a una granja de búfalas. En el parque arqueológico se destacan 3 templos griegos impresionantes. En el recinto arqueológico está permitida la entrada de perros.
Aunque, nuevamente, hay una normativa establecida, vetando algunos lugares de la visita: los perros pueden entrar al museo si van en brazos o en transportín, y lo mismo sucede en el interior de los templos. Pero, resulta muy asequible entrar por turnos si tenéis la posibilidad de esta opción.
Por lo demás, el yacimiento está en un espacio natural; en primavera destacan los monumentos sobre grandes prados de césped verde y frondoso, los caminos son de tierra y a los peludetes les encanta.

| El de Paestum es un yacimiento arqueológico de buen tamaño en el que conviven y se superponen una ciudad griega y otra romana. Lo más impactante son los tres templos que conserva, que se alzan imponentes sobre nuestros ojos. 1- Templo de Atenea, construido por los habitantes de Posidonia sobre el año 500 a. C. También se le conoce como templo de Ceres. 2- Templo de Neptuno, es el más grande y mejor conservado de Paestum. Se puede acceder al interior. Se construyó en el 460 a. C. Llaman la atención sus columnas de estilo dórico. 3- Templo de Hera, cuando lo descubrieron se pensó que se trataba de una basílica. Debido a ello también es conocido por este nombre, aunque actualmente los estudios avalan su función como templo. Además de sus templos espectaculares, en Paestum todavía se puede observar el trazado de algunas calles, casas, y un heroon, monumento de homenaje al fundador de la ciudad. El precio de la entrada al yacimiento es de 9€, aunque hay descuentos para estudiantes y los menores de 18 entran de manera gratuíta. |

Restaurante Pet-Friendly en Capaccio-Paestum
Si estáis por la zona, lo ideal es comer en alguna granja de búfalas, no es para menos si nos encontramos en la zona dónde nació la mozzarella. No llevabámos nada previsto, y pensamos que nos recomendarían algún restaurante en la Oficina de Turismo, pero estaba cerrada. Preguntamos a una señora de la zona y nos recomendó Barlotti Caseificio. Fue todo un acierto.
El personal, muy amable; nos acomodaron en la terraza, una opción perfecta porque tiene un jardín y unas vistas maravillosas. Si el entorno es perfecto, la comida, deliciosa. Éramos los únicos extranjeros, está frecuentado por gente local. Se ubica en Capaccio-Paestum, a unos 8 minutos en coche del Parque arqueológico de Paestum.

Es posible visitar la granja de búfalas y conocer los secretos de la elaboración de la mozzarella artesana, pero nosotros ni preguntamos por esa opción. Nuestro perro, cuando vio y olió a las búfalas desde el parking del restaurante, se puso muy nervioso ante esos animales tan extraños para él. Así que no sé si a la granja se puede entrar con el perro.
En el recinto cuentan con una pequeña tienda en la que venden varios de los productos lácteos que elaboran.
Pompeya, Herculano y Oplontis
¿Quién es capaz de ir a la Campania y no visitar Pompeya, Herculano o la bonita villa de Oplontis? Los dueños de perros estamos de suerte, ya que dejan entrar perros desde hace muchos años. En el recinto viven algunos gatos y perros, debéis tener en cuenta este dato. Son tan grandes que tanto Pompeya y Herculano necesitan de varias horas para hacerles una visita.
| Qué ver en Pompeya, Herculano y Oplontis Tanto si sois amantes de la Historia como si no, al menos una vez en la vida tenéis que visitar estos recintos arqueológicos. La cenizas del Vesubio, que entró en erupción en el año 79 d. C, dejaron intactas las estructuras, el trazado de la ciudad y los edificios. Pasear por las calles de estas ciudades es un auténtico regreso al pasado. La Villa de Oplontis es una muestra muy clara de cómo era la vida en estas casas de campo patricias durantes la época romana. Existe la hipótesis de que perteneció a Popea, la esposa del emperador Nerón. En Pompeya y Herculano es fácil hacerse la idea de cómo transcurría el día a día en una ciudad romana: el foro, el anfiteatro, diversos templos, casas, termas. En Pompeya se puede disfrutar de pinturas al fresco en un estado de conservación casi impecable, algo muy raro de encontrar. También son realmente impactantes las figuras que dejaron las personas al ser sepultadas. Rellenaron los huecos dejados por la descomposición y el resultados es que se pueden ver incluso las ropas con detalle. Algo realmente impresionante que solo podéis ver en Pompeya. |
Capua
En Santa María de Capua se encuentra el anfiteatro romano del que surgió la revuelta de esclavos liderada por el gladiador Espartaco. Está claro que no podíamos obviar esta visita en nuestro recorrido por la región de la Campania.

| Qué ver en Capua En Capua hay 2 lugares imprescindibles : 1- El Anfiteatro 2- El Museo Arqueológico El anfiteatro de Capua data del s. I, construido por Augusto, fue reformado en el s. II por Adriano. El original de época republicana no se ha conservado. Es el segundo anfiteatro más grande de Roma, únicamente lo supera el Coliseo. El edificio podía acoger hasta 60.000 personas. Se mantiene en un relativo buen estado, a pesar del expolio que sufrió durante la Edad Media. Asimismo, se conserva el subsuelo del anfiteatro y todavía es posible pasear entre túneles y galerías. Se mantienen visibles las canalizaciones de agua y cisternas. El Museo Arqueológico de Capua es realmente interesante, ya que nos adentra en la historia de la zona. Nos sorprendió muchísimo, tanto por lo completo de su fondo, como por la forma en la que se exponía. El precio de la entrada al anfiteatro + museo es de 3 €. |
No tuvimos tampoco problema para entrar en el anfiteatro de Capua con el perro. Eso sí, lo mismo que en otros lugares, el perro no podía entrar en la parte museística (Museo de los Gladiadores), que era muy pequeña.
Al Museo Arqueológico tampoco se puede entrar con perro.

Cómo llegar al Golfo de Nápoles con perro
Si tenéis perros medianos o grandes, sabréis que quizá el avión no sea la mejor opción para moverse. Nosotros casi siempre optamos por viajar en coche. Así lo hicimos cuando viajamos a la Toscana.
El Ferry es la mejor opción para viajar con perros medianos o grandes
El Golfo de Nápoles y la Costa Amalfitana queda a muchísimos kilómetros de nuestra ciudad, Barcelona. A nuestro entender, la bodega de un avión no es la mejor opción para llevar al perro en un viaje de ocio.
Y siendo familia numerosa, la autocaravana queda descartada.
Decidimos que la mejor idea era viajar por mar con los ferries Grimaldi Lines, que salen desde Barcelona. La ventaja es que si te coges un camarote con Pet in Cabin puedes estar con el peludete en todo el trayecto. Entre los contras, son muchas horas de viaje y se puede hacer algo pesado
Si cogéis camarote, os recomiendo que no cojáis los más pequeños, ya que probablemente vais a pasar gran parte del trayecto en el interior del camarote.
Los perros pueden pasear por todas las cubiertas. En la parte más alta del barco hay una cafetería con terraza en la que podéis estar con ellos. Es la parte del ferry donde hace más viento, al menos en primavera. Según el ferry, podéis encontrar uno o varios pipicanes, aunque los perros utilizan toda la cubierta.
Si habéis cogido la opción de Pet in Cabin (os lo recomiendo), podéis solicitar en la recepción un welcome pack que contiene una botella para rellenar y remojar los pipis. En la bolsita también encontraréis toallitas, un empapador, un sobrecito de pienso,… Los comederos os los tendréis que traer vosotros, así como la cama.
La normativa es que los perros tienen que ir con bozal, pero si os soy sincera, no vimos a ninguno que lo llevara puesto. Aunque entre las normas está la de que si no lleváis bozal os pueden negar la entrada al barco.

Los perros no pueden entrar en las zonas comunes, como los restaurantes, salas de juego, tiendas,…, pero sí pueden andar por los pasillos interiores del barco.
Respecto al ferry, nosotros le dividimos la comida en varias tomas para que no se mareara si comía demasiado. La verdad es que no dio muestras de mareo en ningún momento. Acordaros de este tip, también vale para vosotros: comer poco y a menudo es lo ideal para no marearse.
Por lo demás, si váis a viajar con perro, tenéis que dejarlo bien claro al comprar los pasajes.
Pagamos por el perro:
- 30 € de pasaje en cada trayecto. Ida-vuelta salió por 60.
- 10€ por utilizar el servicio de Pet in cabin. Ida-vuelta son 20.
- Así, el gasto total por llevar en ferry al perro hasta Civitavecchia (Roma) nos salió por 80€
Sí, Civitavecchia es el puerto de Roma. Nápoles queda a 2 horas y poco. Como no sabíamos si el barco se iba a retrasar, decidimos pernoctar en Civitavecchia, y de paso callejear un poco por este puerto pesquero.
Alojamiento y comida en Civitavecchia con perro
Escogimos un apartamento que incluía el desayuno y admitía perros, Port House, gestionado por un particular. Es un apartamento amplio, limpio y cómodo, para nuestra primera noche en Italia.

En el apartamento nos recomendaron una pizzeria, il Cantuccio, con buena relación calidad-precio, donde no nos pusieron ningún problema para entrar a cenar con nuestro perrete al interior. De hecho, había más perros con sus dueños.

| Qué ver en Civitavecchia Civitavecchia es un puerto de mar con un bonito paseo marítimo, un baluarte y un centro histórico con mucho encanto en el que pasear. En nuestra experiencia, Civitavecchia fue toda una sorpresa. No nos lo imaginábamos tan bonito y acogedor. El centro histórico tiene rincones que enamoran. El paseo marítimo, adornado con palmeras al anochecer, nos hace evocar lugares paradisiacos. En primera línea de mar se alza un baluarte espectacular, y a muy poca distancia una escultura gigantesca que reproduce la famosa foto en blanco y negro del marino y la enfermera. Si llegáis a Italia en ferry, os recomiendo pasar unas horas recorriendo Civitavecchia. Espero que os sorprenda tanto como a nosotros. |

Consejos para viajar con perro a Italia
- En la Campania no tendréis problema para moveros en transporte público con perros. Una buena opción es usar el tren Circumvesubiano.
- Si vais por carreteras de costa, debéis tener en cuenta que son carreteras con curvas, y a veces el tráfico es lento. Consultar a vuestro veterinario sobre las pastillas antimareo si vuestro perro no está muy acostumbrado a ir en coche o si tiene tendencia a marearse.
- Hay que llevar siempre agua para nuestros perros.
- Antes de emprender un viaje en el que el perro caminará más de lo habitual, lo mejor es proteger sus almohadillas desde días antes con cremas específicas para ello.
- Para moverse por la Unión Europea es imprescindible llevar el pasaporte del perro con la vacunación en regla (aunque debo reconocer que jamás me lo han pedido, mejor llevarlo bien y evitar problemas). La cartilla de vacunación normal no es válida, debéis llevar pasaporte. Si no lo tenéis, consultad a vuestro veterinario, que os hará uno.
- Los dueños somos responsables de nuestros peludos, hay que recoger los excrementos y remojar los pipis, aunque estemos en un entorno natural.
- También podemos constatar que muchas veces los perros pueden entrar en el supermercado, siguiendo unas normas y generalmente yendo en carro.

- Ante cualquier incidente que pueda suceder en las grandes ciudades, encontraréis fácilmente centros veterinarios. Si tenéis un seguro de salud para vuestro peludo, comprobad que cubre los gastos en el extranjero y llevad la documentación.
- Tanto en Nápoles como en la Costa Amalfitana debéis tener en cuenta, si viajáis con perro, que en algunas épocas del año las calles están muy llenas, y todo muy masificado. Sí vuestro perro no está acostumbrado al bullicio, se puede poner nervioso.
- Y respecto al tema de la masificación, os recomiendo planificar el viaje de tal manera que evitéis los fines de semana en los lugares más concurridos, como Pompeya, Nápoles o la Costa Amalfitana, y aprovechéis para visitar los que normalmente tienen menos afluencia, como Paestum o Capua.
- Otro de los imprescindibles en la zona es el Palacio de Caserta, pero no aparece en el post, ya que no es pet-friendly.
- Si vais a viajar con perro, os recomiendo reservar los alojamientos con antelación. La oferta se reduce si viajas con tu compañero canino.
Como véis, el sur de Italia es perfecto para viajar con perro. Además de las actividades que hicimos nosotros, cuenta con parques naturales preciosos donde se pueden hacer rutas por la montaña.
A continuación, os dejo el mapa con los lugares que visitamos durante un recorrido de 10 días por la Campania con nuestro perro.